Luis Alemán [email protected]
Un ciudadano de origen miskito está detenido en el Distrito Tres de Policía, acusado de estafar a un taxista, a quien le exigió la cantidad de 500 córdobas por una sesión de quiromancia.
El miskito, a quien sus compañeros de celda bautizaron como “El Brujo”, solicitó el pasado sábado 9 de noviembre, una carrera de taxi al conductor Carlos José Centeno Espinosa, de 33 años de edad, para que lo llevara de la Jabonería América, en el sector de El Calvario del Mercado Oriental, hasta el Hospital Berta Calderón.
En el trayecto, Gabino Dixon Gutiérrez, de 60 años de edad, comentó al taxista que era brujo y que le leería las manos para ver qué le deparaba su futuro.
El taxista que se creyó el cuento, detuvo su vehículo placas T 76-99 en los alrededores de Plaza El Sol para que el miskito brujo le leyera las manos. “Tu futuro es negro, vas a tener problemas”, le habría dicho don Gabino Dixon a Carlos José Centeno, quien por tal revelación le pagó 70 córdobas.
Pero eso no fue todo, Gabino le dijo al taxista que tendría serios problemas y que si los quería conocer, él se los contaría si le pagaba 500 córdobas más. Deseoso de saber más sobre su futuro, Carlos José aceptó el trato y siguió paso a paso las indicaciones del brujo.
Gabino le pidió que se pusiera de espaldas, mientras le decía que tendría un accidente de tránsito, pero lo más revelador de la visión del miskito fue cuando éste le dijo al taxista que algo malo estaba pasado. “Su mujer tiene un amante”.
La noticia causó impacto en el taxista, pero más cuando el miskito le comenzó a cobrar sus honorarios. “Acompáñame donde un familiar que me dará el dinero”, habría dicho el taxista, quien se dirigió hasta el Distrito Tres de Policía donde acusó al miskito por estafa.
La teniente Diana Murillo, Jefa de Información y Análisis del Distrito Tres de Policía, confirmó que Dixon ha sido sorprendido en dos ocasiones más, cometiendo estafas de esta naturaleza a incautos.
Gabino Dixon negó todas las acusaciones y más bien dijo que ha sido agredido por varios policías y que él se dirigía al Hospital Berta Calderón donde tiene a su esposa internada.
“Yo soy la víctima”, afirmó Gabino, quien dijo que como es miskito, lo quieren acusar de algo que no cometió.