- Contralor Guillermo Argüello Poessy dice que procurador en funciones tiene “historial delincuencial”
- Antes el Procurador lo había
llamado “sinvergüenza, encubridor y sabueso de Alemán”
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
El contralor Guillermo Argüello Poessy reiteró ayer que, para él, Francisco Fiallos, procurador en funciones, tiene un historial “delincuencial” que daña la imagen del gobierno y por eso lamentó su nombramiento ante el mismo presidente, Enrique Bolaños.
Las declaraciones de Argüello se produjeron luego que Fiallos llamara al contralor, sinvergüenza, encubridor y sabueso de Alemán y diera a conocer la denuncia de una supuesta “coima” que habría solicitado a la señora Julieta Choiseul Burgos, para devolverle una propiedad de su esposo, Ernesto Carazo Olivier.
Según la denuncia interpuesta en la Procuraduría por Carazo, Argüello habría solicitado el cincuenta por ciento de la indemnización de la finca San Alberto.
El contralor negó que alguna vez haya solicitado una coima para devolver alguna propiedad o autorizar una indemnización.
Después de una espera de unos 30 minutos, el contralor Argüello Poessy fue recibido por el vocero de esa institución, Sergio Boffeli, quien posteriormente le invitó a pasar al despacho del procurador, pero éste se negó por la larga espera.
En horas de la tarde Boffelli hizo circular una nota de prensa señalando que Argüello había evadido la entrevista con Fiallos.
También se nos hizo llegar copia de la denuncia sobre la supuesta solicitud de coima, con fecha siete de noviembre del presente año.
DECISIÓN DESAFORTUNADA
Mientras Argüello esperaba en la recepción de la Procuraduría conversó con los periodistas y recordó que después de conocer el nombramiento de Fiallos como subprocurador, le dijo al presidente que esa era una decisión desafortunada.
“Le dije al señor Presidente cuando ya había nombrado al procurador Fiallos, que ese no era el nombramiento más afortunado dado el pasado delincuencial del señor procurador. Es verdad que está prescrito el delito, pero él cometió un delito contra bienes del Estado”, refirió el contralor al recordar que Fiallos a inicios de los años 80 cuando se desempeñaba como embajador de Nicaragua en Washington, vendió la residencia de la Embajada nica en la capital estadounidense, sin que hasta la fecha haya entregado cuentas.
SE SACAN PAÑALES
En ese mismo instante se hizo presente a la Procuraduría la señora Choiseul, quien recordó a Argüello los favores que le hizo a éste cuando se fue a refugiar en su casa en Costa Rica.
“Guillermo, dejá a un lado esos resentimientos. Acordate cómo era yo, en mi casa, cómo te recibía, y viste cómo me correspondiste. Por favor Guillermo, sé sincero, si a alguien algo le debés, es a mí. Nadie fue con vos como fui yo en Costa Rica. Fuiste el colmo. Hasta el jabón que dejaste en la casa te lo traje”, le dijo la señora Choiseul a Argüello, quien se negó a responder a los periodistas sobre la presunta coima que pidió el ahora contralor por tramitar la devolución de la propiedad.
“Me ha unido siempre una amistad muy cercana a doña Julieta Choiseul. Una amistad que, como ella muy bien dice, me atendió en su casa, comí en su mesa, sus hijos hasta el día de hoy me dicen tío, pero cuando estuve en la Propiedad (Intendencia de la Propiedad) creo que cometió el error de creer que en virtud de su amistad y agradecimiento, yo estaba obligado a pagarle las miles de cabezas de ganado, las miles de manzanas de bosques que pretendía”, precisó Argüello.
El contralor recordó que la sociedad Amanda Burgos Inversiones SA, presentó una constancia del Banco Nacional señalando que no tenían deudas con el banco. Sin embargo el mismo banco señala en una carta del 15 de diciembre de 1998 que en los registros crediticios de la cartera saneada por el Ministerio de Finanzas dicha sociedad sí presenta adeudos saneados hasta por más de 12 millones de córdobas, según listados de 1983.
RECIBIDO POR VOCERO
El contralor Guillermo Argüello llegó ayer a la Procuraduría General de la República a solicitar copia de una denuncia en su contra, pero después de 30 minutos de espera en la Sala de Recepción, solamente logró entrevistarse con el vocero de esa institución, Sergio Boffelli, quien no le facilitó el documento que solicitaba. Luego lo invitó a ingresar al despacho del procurador Fiallos, pero el contralor se negó a pasar debido a la larga espera.