AP
WASHINGTON.- El presidente George W. Bush, en una ceremonia en honor del Día de los Veteranos de Guerras, declaró ayer que Estados Unidos y sus aliados enfrentan “la tarea urgente” de desarmar a Irak. “Esta gran nación no vivirá a merced de ninguna conspiración o potencia extranjeras”, agregó.
En una ceremonia en el Cementerio Nacional de Arlington, lugar en que reposan muchos héroes de guerra, Bush dijo que los soldados de hoy sirven “en los diseminados campos de batalla de un nuevo tipo de guerra”, en Afganistán y otros sitios.
“La misión continuará hasta que los terroristas que atacaron a Estados Unidos sean total y finalmente vencidos”, dijo.
“Este nuevo tipo de guerra requiere también que confrontemos los regímenes hostiles que buscan y poseen herramientas del asesinato masivo”, señaló el presidente. “No permitiremos que un dictador que ha usado armas de destrucción masiva amenace a Estados Unidos con armamento químico, biológico y nuclear”, agregó.
“El dictador de Irak se desarmará completamente o Estados Unidos de América dirigirá una coalición y lo desarmará”, dijo el presidente provocando un prolongado aplauso.
Funcionarios gubernamentales han advertido que el presidente aprobó planes para invadir Irak en caso de que fracase el nuevo esfuerzo de inspección de armamento conducido por la ONU. La estrategia incluye una ofensiva por tierra, mar y aire en que participarían unos 200,000 ó 250,000 soldados.
Bush había visitado antes del amanecer el Monumento a los Veteranos de la Guerra de Vietnam e hizo un llamado a la nueva generación de guerreros para que se inspire en aquellos que sirvieron y en muchos casos murieron en el pasado.
“El peligro proveniente de Irak es claro y se multiplica mil veces por la posibilidad de un ataque químico, nuclear y biológico”, dijo.
“El momento de confrontar esta amenaza es antes de que se concrete, no un día después”, agregó.
“Esta es una tarea urgente para Estados Unidos y para el mundo”, señaló el presidente, y explicó que es así “debido a que los acontecimientos del 11 de septiembre demuestran claramente que una amenaza se gesta en el otro lado de la Tierra y trae sufrimiento a la patria estadounidense”.
Prometió que los enemigos de Estados Unidos serán derrotados por un “abrumador poder”.
Funcionarios del gobierno de Bush prometieron “cero tolerancia” si Saddam Hussein rehúsa cumplir con la nueva resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que demanda la eliminación de todas las armas de destrucción masiva y apertura total a sus inspectores.