Erasmo Tijerino Montiel
Sería un gran triunfo para la democracia reducir a once el número de magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Nicaragua entera gritaría al cielo de alegría, porque tendríamos más recursos para atender la salud pública y otras obras sociales.
Es un crimen de lesa majestad que un país pobre como Nicaragua se dé el lujo de tener un número mayor de magistrados que la Suprema Corte de los Estados Unidos.