- Auguran pocos cambios en la relación de Estados Unidos con Latinoamérica. “Seguirá tan ignorada como siempre”, dice experto de la Fundación Carnegie
- Guerra antiterrorista, Irak y Medio Oriente continuará como prioridades de Bush tras la victoria republicana
María Luisa AzpiazuEFE
WASHINGTON.- La victoria que los republicanos consiguieron en las legislativas no va a suponer cambios en la política exterior de Washington hacia América Latina, que en opinión de los analistas seguirá siendo el “continente ignorado”.
EE.UU. mantendrá su atención en la guerra contra el terrorismo, Irak y Oriente Medio, pero expertos consultados ayer por EFE coincidieron en que Washington “debería” preocuparse más por la situación del continente, aunque no creen que eso vaya a ocurrir.
“Probablemente actúe cuando pase algo, como ya ha ocurrido otras veces”, dijo Michael Shiffter, vicepresidente de la prestigiosa institución privada Diálogo Interamericano, quien destacó que, “a pesar de que la situación en América Latina es cada vez más grave y preocupante, no “resulta ‘urgente’ desde el punto de vista de Washington”.
Shiffter cree que la relación “no va a cambiar sustancialmente”, aunque considera que hay temas que van a tener “menos posibilidades” de avanzar.
Entre éstos citó a Cuba —donde con los republicanos en el poder casi absoluto en EE.UU.— no ve ninguna posibilidad de cambio, y en otro sentido a Colombia, donde este analista piensa que es previsible que Washington haga ahora menos presión en la necesidad de que se respeten los Derechos Humanos.
Pero con todo, vaticinó que “serán cambios menores, no habrá diferencias en las grandes líneas”.
“TAN IGNORADA COMO SIEMPRE”
Chris Sabatini, director del programa latinoamericano de la Fundación Carnegie, piensa que, de entrada, “América Latina seguirá tan ignorada como siempre” por EE.UU., y cree que el mayor poder republicano en el Congreso no va a cambiar sustancialmente las cosas.
Sabatini destacó que el Comité de Relaciones Exteriores del Senado va a estar ahora presidido por Richard Lugar, un senador mucho más moderado que Jesse Helms —el anterior republicano que ocupó el cargo—, lo que hace prever, según él, mayor enfoque en asuntos como la lucha contra las drogas que en temas ideológicos.
Riordan Roett, director del programa latinoamericano de la Universidad John Hopkins, destacó que el escenario con la región va a seguir como está ahora, y, ante la situación crítica en países como Venezuela o Argentina, cree que Washington debería tomarse las cosas más en serio, aunque teme que la Administración no haga nada.
REICH SERÁ CONFIRMADO
“Con personas como (el secretario de Estado adjunto) Otto Reich en el Departamento de Estado, y Paul O’Neill como secretario del Tesoro, no hay que esperar milagros”, dijo Roett respecto a la posibilidad de un cambio que, en su opinión, no se dará “al menos hasta 2004”.
Roett no fue el único de estos analistas que al hablar con EFE se refirió a Reich, secretario de Estado Adjunto para Latinoamérica que el Senado de mayoría demócrata se resistió a confirmar y que, finalmente, fue nombrado por decreto y durante un año —que vence próximamente— por Bush.
Reich, que es cubano-norteamericano y no oculta su anticastrismo, podrá ahora ser confirmado por el Senado y permanecer en su cargo, algo que, dado su marcado conservadurismo, los analistas contemplan como un “peligro” para el continente.
Pero éste no es el caso de Falcoff, quien señaló que el tener un “peso pesado” en este puesto —“sea Otto u otro relevante político”— es bueno para la región.
CHILE Y CENTRO AMÉRICA SALDRÍAN BENEFICIADAS
Mark Falcoff, experto del conservador American Enterprise Institute, tampoco cree que Latinoamérica se convierta en la “primera prioridad” del Gobierno de George W. Bush, aunque espera que la Casa Blanca y los republicanos se concentren en hacer “pequeñas cosas, pero hacerlas bien”.
Aunque coincide con Shiffter en que Irak, el terrorismo y Oriente Medio consumen la mayor parte del tiempo del gobierno, Falcoff confía en que, en concreto las negociaciones de libre comercio con Chile y Centroamérica se beneficien de la nueva situación en Washington.
“Esta nueva relación de fuerzas facilitará las negociaciones de libre comercio con Chile y Centroamérica”, dijo Falcoff, quien reiteró la importancia que un tratado de este tipo tendrá sobre Centroamérica.
En su opinión, el libre comercio con EE.UU. convertirá a Centroamérica en un “polo de atracción” para futuras inversiones exteriores.
CARLOS FUENTES LLAMA A LA UNIDAD
América Latina deberá unirse para salir de la crisis que atraviesa, sobre todo ahora que, tras la victoria republicana en Estados Unidos, “el continente desapareció del radar político de la Casa Blanca”, coincidieron el escritor mexicano, Carlos Fuentes y el argentino Tomás Eloy Martínez. “Lo bueno es que George Bush no nos va ni a mirar”, dijo Fuentes en tono jocoso, “pero eso tiene que servirnos para saber que no dependemos de EE.UU., sino del capital humano riquísimo que tenemos sin aprovechar”.