Miguel FloresCORRESPONSAL/[email protected]
Familiares y amigos de Blanca Rosa Gaitán Pérez, de 18 años, violada y asesinada el pasado domingo, sospechan de dos hombres que hasta el momento no han sido identificados, quienes en reiteradas ocasiones visitan el cementerio de la ciudad.
María Antonieta García Rodríguez, de 18 años y amiga de la víctima, recordó que la fallecida le comentó que dos hombres encapuchados y machete en mano la habían violado en el cementerio. Estos hombres le dijeron en esa ocasión que si la volvían a encontrar la mataban, comentó García Rodríguez.
“Una vez me topé con dos hombres en el cementerio hace dos años, y me violaron. No interpuse la denuncia en la Policía por miedo de que cumplieran su amenaza de muerte”, dijo García Rodríguez que le había contado la ahora occisa.
Agregó que cuando se encontró con los dos sujetos andaba con un muchacho conocido como el “Yaqui”, quien la defendió sufriendo un machetazo que le cercenó el dedo gordo de la mano derecha, por lo que su acompañante huyó del lugar y los desalmados procedieron a violarla.
ERA INHALANTE
“Blanca inhalaba pegamento y viajaba hasta Masaya a comprarlo porque aquí en Masatepe no le venden a menores. Ella andaba en las calles hasta las 3:00 a.m. con su vaso de pega siempre en las inmediaciones del cementerio”, manifestó la amiga de la víctima.
La joven se mantenía inhalando con otros jóvenes y ocupaban el lugar para drogarse escondido, afirmó Enrique Amador, cuidador de la finca San Francisco.
Modesto Espinoza Pérez, hermano de la occisa, dijo que los inhalantes que andaban con ella la maltrataban. En una ocasión, según él, le fracturaron una costilla e inflamaron un ojo.
“Sospechamos que la mataron los mismos huelepega que andaban con ella. Me imagino que los conocía y les debió haber dicho que los iba a denunciar en la Policía y por eso la mataron”, afirmó su progenitora Josefa Urania Pérez Ruiz, antes de enterrar el cuerpo de la víctima.