Mirna Velásquez Sevilla [email protected]
El diario LA PRENSA apelará por la sentencia de la juez Octavo de Distrito del Crimen de Managua, Rafaela Urroz, sobre Tirso Ramón Moreno Aguilar, a quien sólo encontró culpable de dos delitos, ignorando otros graves como asalto y homicidio frustrado, cometidos el 22 de octubre pasado cuando entró armado a las instalaciones de este rotativo y secuestró a parte del personal.
El fallo judicial ordena prisión para Moreno por secuestro y exposición de personas al peligro, desechando otros siete delitos señalados en la acusación presentada por el presidente de LA PRENSA, Jaime Chamorro Cardenal, y veinticuatro empleados del periódico.
La juez Urroz sobreseyó al procesado por los delitos de homicidio frustrado, robo con intimidación, asalto, terrorismo, amenazas de muerte, violación de domicilio y daños a la propiedad, considerando que “no existen todos los delitos imputados de manera singular o independiente”.
El abogado de LA PRENSA, Boanerges Ojeda Baca, dijo que el delito de asalto debió ser tipificado, y que en el tercer considerando de la sentencia interlocutoria la judicial se contradice, porque reconoce que hay asalto en vez de secuestro, dejando claro que el delito existe.
“Pareciese ser que la conducta del indiciado se subsumiese dentro del tipo objetivo de asalto”, indica el fallo de la juez.
El defensor de Tirso Moreno, Virgilio Flores, expresó que solicitará su libertad bajo fianza personal. “Los delitos que se le encontraron permiten que se le pueda sacar bajo fianza”, afirmó.
Pero la juez Urroz dijo que la ley no permite en este caso conceder el recurso de fianza personal. En el Juzgado de Distrito no existen fianzas pecuniarias ni personales, a menos que sea por una enfermedad incurable y que el procesado no pueda permanecer en la cárcel, explicó.
ALEMÁN LO DEFIENDE
El ex presidente Arnoldo Alemán manifestó su desacuerdo con la sentencia de prisión para Tirso Moreno, de quien dijo es “un hombre que dentro de la desesperación hizo un acto de protesta sin haber ocasionado una muerte”, y por eso fue “sancionado por un juez eminentemente sandinista”.