- Estaba realizando sin ninguna protección una instalación eléctrica en el Barrio Israel Galeano
- El dueño del proyecto de electrificación es un habitante del mismo barrio que cobra entre 500 y 700 córdobas por el derecho a la energía eléctrica
Luis Alemán [email protected]
José Luis González Ávila, de 18 años, perdió la vida al recibir una descarga eléctrica cuando se encontraba realizando trabajos de conexión de un tendido eléctrico en el Barrio Israel Galeano.
González Ávila estaba cortando una línea con un alicate, cuando al parecer, rozó con su hombro otro alambre, y recibió la mortal descarga que lo mandó al suelo, desde unos tres metros de altura.
Fernando Morales, quien acompañaba a José Luis en los trabajos de conexión, confirmó que cuando éste cayo a tierra aún estaba con vida, pero al llegar al Centro de Salud de Villa Libertad, ya había fallecido.
Víctor Manuel González Ávila, hermano del fallecido, comentó que los trabajos en el tendido eléctrico fueron ordenados por el señor José Adán Vivas, dueño de un proyecto eléctrico en el Barrio Israel Galeano.
Por ese trabajo de conexión, el muchacho recibiría la cantidad de 20 córdobas, pero al final, lo único que encontró fue la muerte al recibir la descarga eléctrica.
Doña Isaida del Carmen Ávila Guzmán, madre de José Luis, lloraba inconsolablemente la inesperada muerte del muchacho, ya que lo hacía trabajando en la construcción de una vivienda en el mismo vecindario.
“Ese señor me lo vino a traer, sólo para que se muriera”, afirmó desconsolada doña Isaida del Carmen, quien fue llevada por oficiales del Distrito Seis de Policía, para que fuera a reconocer el cadáver de su hijo, el cual se encontraba en el Centro de Salud de Villa Libertad.
Lo que ocurrió, según Víctor Manuel, hermano del difunto, es que José Adán Vivas, dueño del proyecto eléctrico del barrio, para no pagar mucho contrata a los muchachos de la comunidad, a quienes les da entre 10 y 20 córdobas por realizar trabajos de electricidad, los que deberían ser exclusivamente realizados por personal especializado.
NEGOCIO ILEGAL
Los vecinos afirman que José Adán se dedicaba desde hace tiempo a impulsar proyectos de electrificación en la zona. Primero compra transformadores que instala con ayuda de personas que él contrata y luego vende a los vecinos en 500 y 700 córdobas el derecho de pegarse.
Precisamente, eso es lo que hacía José Luis González Ávila al momento de recibir la descarga eléctrica: estaba instalando el servicio para don Genaro Morales Ramírez, quien había pagado 500 córdobas a José Adán Vivas.
La Gerencia de Comunicación Social de Enel Dissur, explicó que esos proyectos son ilegales, y que en esto no tiene nada que ver esa institución.
De esos proyectos ilegales hay bastantes impulsados por diversas personas, confirmó María Alejandra Sánchez.
LO DEJÓ ABANDONADO
José Adán Vivas, dueño de una pulpería que tiene el mismo nombre, vive en el Barrio Israel Galeano, del Colegio Piedra Viva, una cuadra al sur, se encontraba con José Luis a la hora del fatal accidente, pero según los vecinos, dejó al muchacho en el suelo y despareció del lugar.