- Huelga y movilizaciones populares doblan el brazo al presidente Flores, quien anuncia que no vetará decreto legislativo que prohíbe la venta del Seguro Social y sus servicios
- Dijo que desistía de su reforma
para “que no haya un pretexto
para la violencia”
Carlos Mario MárquezAFP
SAN SALVADOR.- Las protestas callejeras y una prolongada huelga de 43 días de médicos y trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) obligaron al presidente salvadoreño Francisco Flores a desistir de un plan de reforma del sistema de salud.
Tras una intensa batalla verbal y protestas callejeras, Flores comenzó a distender el ambiente la noche del jueves, cuando en cadena nacional de radio y televisión reveló que “no vetará un decreto (legislativo aprobado por la oposición) de garantía de la salud”, que prohíbe la privatización de la Seguridad Social.
En su intervención radiotelevisada, Flores dijo que como una segunda acción pedirá “a la Asamblea Legislativa que retire nuestra reforma a la ley de salud previsional, de forma que pueda ser considerada como un insumo” en una comisión de seguimiento sobre el tema.
“En tercer lugar crearé con todas las competencias y atribuciones necesarias la comisión de seguimiento con el propósito de reformar el sistema de salud, con esto quiero demostrar que estoy abierto a escuchar y flexible a toda propuesta constructiva”, enfatizó el mandatario.
Debido a la situación “agobiante” de los enfermos que no reciben atención por la huelga hospitalaria, Flores sostuvo que “no estoy dispuesto a que mi propuesta de reforma se convierta en excusa para la violencia, la desestabilización y la agresión”.
Movidos por el despido de 13 empleados y su rechazo a la privatización del ISSS, los médicos y trabajadores de la institución emprendieron la huelga el 19 de septiembre pasado, y este viernes analizaban si deponen o no la protesta.
El movimiento de protesta cuenta con el apoyo de la llamada Alianza Ciudadana, integrada por más de medio centenar de organizaciones de la sociedad civil que impuso su presencia masiva en las calles desde el 23 de octubre.
El miércoles último activistas de la Alianza Ciudadana bloquearon los accesos a la capital San Salvador y otras estratégicas carreteras del país, hecho que suscitó protestas de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) y de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI).
Además el directorio de la Alianza Ciudadana amenazó con boicotear los XIX Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, a iniciarse el 23 de noviembre con 4,834 atletas de 31 países, y en cuya organización el gobierno invirtió más de 40 millones de dólares.
CAUTELA DE HUELGUISTAS
El secretario general del Sindicato de Médicos Trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (Simetrisss), Isaías Cordero, dijo a la AFP que “ante el anuncio de Flores no podemos ser incautos y desbordarnos en optimismo, estamos analizando la situación planteada, queremos ver si el decreto legislativo no lo han trastocado”.