- La historia de un joven jinotepino, que desde niño traía el canto en su sangre, recuerda que prefería escuchar a Julio Jaramillo que jugar chibolas con sus amigos del barrio. Comparte su oficio de mecánico automotor, con la música; dice tener 13 temas concluidos. Para este artista su sueño es cantar en Sábado Gigante de Don Francisco
Lucía Vargas CalderónCORRESPONSAL/[email protected]
Nació en el barrio San Antonio de Jinotepe, cerca del rastro municipal y ahí habita junto a su nueva familia. Su vocación por el canto y la composición de temas alusivos al amor, a los problemas sociales y a la naturaleza fue creciendo desde que era apenas un niño de 7 años, pues asegura que prefería escuchar a Julio Jaramillo que salir a jugar chibolas con sus amigos.
Ese es el joven José Andrés Arauz Arias, de 29 años, quien se inició en la música con letra y ritmo tropical, luego incursionó en la balada romántica y fue la tragedia ocurrida en las torres, Estados Unidos, lo que inspiró el tema “No a la guerra”, de corte político social.
José Andrés refirió que compuso ese tema motivado por su rechazo a la violencia que impera en el mundo de hoy y explica que su canción es una exhortación a recuperar los valores perdidos. La letra es un mensaje pacifista que incita a “hacer la guerra contra el hambre y la miseria que campea por doquier”.
TRAS LA GRABACIÓN DEL TEMA “NO A LA GUERRA”
Señaló que aunque ya pasó un año de ese triste hecho, él sigue luchando por grabar un sencillo con este tema de “No a la guerra,” para lo cual debe esforzarse personalmente en su trabajo de mecánico automotor, oficio que le permite ganar el sustento económico para su esposa y sus tres hijos, dado la limitante que hay en el país para los artistas.
Y es que José Andrés habla más de música que de mecánica. Recuerda que a los 13 años ya cantaba sus canciones, pero ante un público pequeño que lo formaban sus amigos y familiares. Algo que lastra el potencial desarrollo de este joven cantautor —y él lo reconoce— es que acarrea una timidez que se propone superar.
Asegura que para él su mayor tentación es cantar algún día en Sábado Gigante y otro sueño suyo es filmar un video para el tema “No a la guerra” y ofertarlo a los nicas en Costa Rica, donde cree que hay más oportunidad para los artistas.
GUITARRISTA SIN GUITARRA
“Yo nací con la música,” exclama José Andrés Arauz Arias, tras reflexionar que en su familia nadie canta ni toca la guitarra. Explica que aprendió a tocar las cuerdas de la guitarra preguntando y fijándose en los otros, pero nunca ha podido comprar una, por lo que recurre a personas amigas para que le presten ese instrumento cuando lo invitan a participar en algún evento cultural.
José Arauz explicó que hace aproximadamente 8 meses que comenzó a escribir sin parar y así logró temas como: “Juan y Miguel,” cuya letra habla del inmigrante indocumentado nicaragüense que se va en busca de mejorar su vida a los Estados Unidos, pero al final lo que logra es la muerte.
“Ignorados”, es otro tema que refleja la miseria que enfrentan los indigentes que viven miserables en las calles de su pueblo, así como “Amor inocente,” su última inspiración que es un homenaje al sentimiento puro de un niño cuando se enamora por primera vez, señala el cantautor.
Según Arauz, la mejor escuela que ha tenido es la de la vida, la que considera un libro abierto donde se aprende del sufrimiento propio. Señala que apenas estudió hasta tercer año de secundaria, porque tuvo que enfrentar la responsabilidad de ser padre cuando tenía 17 años.
Con orgullo dijo que solo, sin ayuda de nadie, canta y muestra su música. Él interpreta sus temas con el alma y promueve lo que él mismo produce. Hasta ahora sólo ha participado en festivales locales, pero su meta es salir del anonimato y proyectarse fuera de su terruño.