Leslie Ruiz Baldelomar [email protected]
La película “El crimen del padre Amaro”, censurada en varias ciudades de México, atrajo mucho público al ser estrenada ayer en los cines de Managua, y los espectadores comentaron las escenas fuertes contra la Iglesia Católica.
El filme irrespeta algunos símbolos católicos, como cuando el joven padre Amaro le coloca a su amada Amelia una manta confeccionada por una de las feligresas y le dice que se ve más hermosa que la virgen María.
Carlos Romero dijo al salir del cine que “a pesar de no ser muy católico, creo que se les pasó la mano” con esa parte del diálogo, pero le pareció bien que aborde temas tabúes como el aborto y la corrupción dentro de la Iglesia.
En la película, el padre Benito acepta ayuda de un narcotraficante, y en otra escena aparece un grupo de niños sentados en las gradas de la iglesia del pueblo, comiendo hostias con chocolate, como si fueran galletas rellenas.
El chantaje es otro elemento en juego en “El crimen del padre Amaro”, cuando un reportero descubre que una de las autoridades de la Iglesia tiene relación con un narcotraficante.
Destapa el asunto en la portada del diario donde trabaja y horas después el obispo manda al padre Amaro para decirle que si no publica una rectificación se encargará de quitarle la publicidad.
Una escena impresionante es la del aborto y muerte de Amelia, joven de apenas 16 años que tiene relaciones sexuales con el padre Amaro.
OPINIONES ENCONTRADAS
Las tandas de anoche tuvieron buena concurrencia, y en algunos cines a las 5 de la tarde ya no había boletos para la exhibición de las 6 de la tarde. Igual ocurrió en la presentación de las 8 de la noche.
Indira Ibarra opinó que “El crimen del padre Amaro” muestra “que el fenómeno de la corrupción no sólo se da en el gobierno y las empresas, sino también donde se supone no hay concepción de pecado”.
El juez Sabino Hernández, también espectador, aconsejó que “la persona que vea esta película tiene que ser de mente abierta, despejada”. Él se opone a que sea censurada.
“Hay dos partes que me llegaron muchísimo: la del aborto y cuando el periodista revela los actos de corrupción cometidos por una de las principales autoridades de la Iglesia”, comentó Ramiro Munguía.
Amanda González, estudiante universitaria, dijo que “esperaba escenas más fuertes, pero sí estuvo interesante”.
Lesbia Delgado también esperaba escenas más fuertes y cree que se habló mucho de la censura para crearle más expectativas. “La miré como una historia común y corriente”, declaró.