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Rosendo Álvarez atentó contra su segunda defensa de la corona minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo, contra su carrera y contra su vida misma.
Ayer por la tarde, en una actitud poco profesional para un Campeón que debería estarse preparando para un compromiso titular, Álvarez volcó su camioneta Mitsubishi en el puente “Las Tablas”, ubicado en el kilómetro 55 de la carrera Villa El Carmen-Masachapa, provocando lesiones a él y otras dos personas que lo acompañaban.
Vicente Martínez Palacios y Pedro Flores Cortez, quienes no tienen nada que ver con el boxeo, acompañaban a Rosendo en el momento del aparatoso accidente.
Según el reporte de la Policía de la Sub Estación 7 de Masachapa, el accidente se produjo por el pinchazo de una llanta mientras Álvarez manejaba en completo estado de ebriedad.
El Campeón de la AMB no tuvo precaución al manejar inconsciente producto del alcohol, y para su fortuna las personas afectadas resultaron con lesiones leves, que fueron atendidas en los centros de salud de Masachapa y San Rafael del Sur.
Aunque el reporte policial revela que Álvarez sufrió golpes en la parte abdominal, la realidad es que el hecho afectará de alguna forma su próxima defensa del título, programado para el próximo 14 de diciembre ante el colombiano Antonio “Beibis” Mendoza.
Rosendo conoció de ese compromiso desde la semana pasada. El fin de semana había anunciado su traslado a Los Ángeles, California, donde intensificaría su preparación bajo las órdenes del entrenador Rubén Gómez.
Según dijo, debía estar desde el domingo pasado en Los Ángeles, pero otra vez incumplió con su palabra de trasladarse al campo de entrenamiento, y para colmo atentó contra su vida en el accidente provocado por el exceso de alcohol, un viejo problema que al parecer no ha podido controlar a pesar que en diversas comparecencias públicas ha dicho lo contrario.
Para las próximas horas, habrá que esperar un examen médico del real estado de salud de Álvarez.
De este chequeo médico se podría conocer si estará en condiciones de hacer su segunda defensa con el “Beibis” o tendrá que esperar producto de un irresponsable acto que en nada contribuye al futuro de su exitosa carrera en el boxeo rentado.