Edgard Rodríguez C. [email protected]
Si la humildad pudiera personificarse, no tengo dudas que sería como Apolinar Cruz. Me refiero a la humildad verdadera, no a la calculada, diferencia que Cicerón logró establecer con claridad.
A través de una sólida carrera, que le permitió el respeto de expertos y profanos, Polín demostró que no hay divorcio entre la fama y la sencillez. Incluso en su apogeo, aún podía percibirse en él la emoción sincera. Fue al natural y no un producto de laboratorio sobre cómo manejarse.
“Yo soy así, nunca he andado fingiendo”, explica el ex-guardabosque de Palacagüina, convertido ahora en manager del conjunto de Estelí. “Desde chavalo en mi casa me enseñaron que uno no es más que nadie, y que debíamos ser pobres, pero honrados. Y así he sido”, agrega Apolinar.
No obstante, Polín tuvo una carrera rica en éxitos. Además de mantenerse casi siempre en la lista de los mejores bateadores, formó parte de la Selección Nacional en muchas ocasiones, y entre sus impactos aparece un jonrón disparado en el “Dodgers Stadium” en las Olimpiadas de 1984.
“Pero ese jonrón no me enorgullece mucho. Lo más que me agrada recordar, es que fui parte del equipo que ganó medalla de plata en los Panamericanos de Caracas en 1983. Cuando descargué el jonrón en Los Ángeles no trajimos nada”, rememora el excañonero de los Industriales.
¿Y te enorgullece tu carrera?
“Claro que sí. Logré estadísticas que demuestran que no fui tan malo, y sentí que se me respetó y apreció en todo momento. Incluso, ahora retirado la gente me saluda con cariño. Eso demuestra que tienen un buen recuerdo de lo que hice y yo se los agradezco mucho”.
¿Qué has hecho desde tu retiro?
“Me he mantenido siempre vinculado al deporte. He estado jugando softbol y ayudando en Ligas Mayor “A” en mi pueblo. Y tratando de defenderme a como puedo, porque la situación no es fácil y uno tiene responsabilidades que cumplir”.
¿Cuántos son tus hijos?
“Son doce, varios de ellos ya son profesionales. Tengo doctores, licenciados, de todo. Incluso soy abuelo. Lo que pasa es que cuando uno está joven no mide y se le va la mano”.
¿Cuál definirías como tu mejor momento?
“Fue cuando jugué con el Bóer. Esa gente (los boeristas) sí quiere a su equipo y lo respalda. Es más, cuando voy a Managua, aún me saludan con cariño”.
¿Creés que harás ganar al Estelí?
“Sé que no tengo el gran talento, pero dispongo de muchachos jóvenes y luchadores que tienen deseos de hacer bien su trabajo. Es un equipo modesto, pero con ganas de superarse. Yo espero que podamos hacer ruido”.
¿Cuál es el fundamento del equipo?
“Aunque quizá no parezca, es nuestra ofensiva. Este equipo batea. No daremos muchos jonrones, pero vamos a conectar muchos hits y yo espero que nuestros lanzadores se fajen”, dijo Polín.
¿QUÉ HIZO POLÍN?
José Apolinar Cruz Matute, originario de la comunidad El Riíto, Palacagüina, Somoto, actuó en 1297 juegos, disparó 1202 hits en 4,223 turnos, para un promedio de .283 puntos.
Es uno de los seis bateadores con más de 100 jonrones (156) y más de 100 bases robadas (120), además de sus mil hits (1,202). En 1979 disparó 19 jonrones y 20 en 1988.