José Guadalupe Pulido [email protected]
El tema de conversación política pero particularmente entre liberales, los que apoyan al Dr. Alemán, es que apartarlo sería destruir al liberalismo, porque no existe otro líder capaz de “echarse” en hombros al liberalismo. Se menciona a Wilfredo Navarro, José Rizo, José A. Alvarado y Eduardo Montealegre.
Navarro atribuyó su derrota en las elecciones municipales como una pasada de cuentas al partido, por la inhibición de Pedro Solórzano. El Dr. Rizo, por su lado, niega que sea verdad lo que se dice de él, pero son de sobra conocidos en el ámbito político los celos que le tiene a otro líder liberal.
La solución es unificar esfuerzos. Todos esos líderes tienen que reagrupar a la gran familia liberal, anteponiendo ambiciones personales, y trabajar exclusivamente por el liberalismo que tanto lo necesita.
Todos los diputados que aún están dudosos de apoyar al presidente liberal y a Nicaragua misma, se podrán convencer que el liberalismo debe seguir alrededor de líderes honestos, y no morir por una persona que en su momento le hizo mucho bien al liberalismo, pero ya no más.