- Imprimen las tarjetas con datos confidenciales sin autorización de los titulares
Los entrevistados en este trabajo y otras personas consultadas que prefirieron el anonimato, llamaron la atención sobre las tarjetas “de cortesía”. La principal preocupación de los entrevistados es cómo los representantes de las tarjetas de crédito consiguen la información confidencial de cada una de las personas a las que les ofrecen las tarjetas.
“Roberto” es un tarjetahabiente que recibió su tarjeta de crédito cuando ya estaba elaborada y sin que la hubiera solicitado. “Simplemente se te aparecen en tu oficina y te piden que firmés el documento de recibido y ya te entregan la tarjeta que no has solicitado, a mí me pareció bueno y la acepté, pero es raro, porque me gustaría saber cómo obtuvieron mis datos personales”, dijo “Roberto”.
Para este trabajo se intentó obtener la versión de las empresas que ofrecen las tarjetas de crédito, sin embargo, no se obtuvo respuesta positiva. En el caso del Banco de la Exportación (Banexpo), que ofrece tarjetas de crédito, se intentó hablar con el licenciado Adolfo Argüello, pero no contestó su teléfono celular.
También quisimos hablar con el licenciado Luciano Astorga, del Banco de América Central (BAC), para que nos explicara sobre el funcionamiento de la tarjeta Credomatic y cómo se procede con los fiadores, cuando el tarjetahabiente incurre en mora del pago de su obligación; sin embargo, en este caso, tampoco fue posible contactarlo a su celular.
El abogado civilista Encarnación Castañeda señaló que, generalmente, la información la toman de las cuentas bancarias, pues son los mismos bancos que emiten las tarjetas de crédito los que recogen los datos de las cuentas que tienen sus clientes.
LA TRAMPA
A juicio de Castañeda, esto es una trampa en la que es fácil caer. “Muchas personas se ven tentadas y no las rechazan y terminan aceptando las tarjetas que les llegan a dejar hasta sus centros de trabajo”, agregó Castañeda. No obstante, señaló que una persona está en su derecho de rechazar algo que no solicitó.
A diferencia de las tramitadas por el solicitante, las tarjetas de crédito de cortesía no requieren de fiador alguno y la responsabilidad de pago recae total y directamente sobre el tarjetahabiente.