- Aeronave ronda reserva forestal de Bosawás
Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/[email protected]
La noche del lunes 21, un avión de procedencia desconocida voló a baja altura por los cielos de Bonanza, Siuna y Rosita. Habitantes del Triángulo Minero escucharon el zumbido del motor de la aeronave, desde las 08:00 de la noche hasta la una de la madrugada.
“Tenemos conocimiento de ese vuelo. Parece que recorrió gran parte de la Región Autónoma del Atlántico Norte, porque también fue escuchado en Bilwi”, indicó la divulgadora de la Policía en las minas, capitán Denia Vásquez.
Señaló que las autoridades no han recibido información sobre vuelos comerciales durante la noche del lunes 21. La jefatura del del Ejército en Rosita tampoco tiene registrados viajes de aviones identificables.
Melios Juith, vecino de la comarca de Kalmata, en el municipio de Bonanza, dijo a LA PRENSA que esos vuelos extraños son comunes por las noches, y casi siempre proceden del parque nacional Bosawás, donde existió un helipuerto construido a inicios de los años 90, del siglo pasado, por el piloto de la guardia somocista y la Contra, Pedro Pablo Guillén Merlo.
PISTAS
En la Región Autónoma del Atlántico Norte proliferan pistas de aterrizaje que nadie controla; solamente en el municipio de Prinzapolka se localizan cuatro: Alamikamba, Shelsing, Las Tablas y la Barra de Prinzapolka.
Los habitantes de esta zona aislada reportan vuelos frecuentes de aviones desconocidos, sin que se logre determinar quiénes están a cargo de esas aeronaves.
En el parque nacional de Bosawás se han descubierto grandes cantidades de parcelas cultivadas con marihuana, pero no se ha determinado si existe relación entre los agricultores de la hierba prohibida y los vuelos clandestinos.
NO HAY CONTROL EN LA ZONA
“La Dirección de Aeronáutica Civil no tiene presencia en el Triángulo Minero y no dispone de un radar en este territorio para realizar monitoreo sobre los vuelos clandestinos en la zona”, señaló el concejal de Prinzapolka, Daniel Castrillo.