- Lula virtual presidente
Gerardo Maronna
RIO DE JANEIRO/AFP.-Los brasileños acuden hoy a las urnas para el segundo turno de las elecciones presidenciales en las que, salvo una dramática sorpresa, el líder izquierdista Luiz Inacio Lula Da Silva emergerá como aplastante vencedor, según auguran todas las encuestas.
El instituto Ibope de opinión pública estima que Lula, candidato del Partido de los Trabajadoras (PT), arrollará a su rival oficialista José Serra y lo derrotará por no menos de 25 millones de votos, dijo Augusto Montenegro, presidente de esa entidad, al diario Jornal do Brasil.
“Lula va a tener entre 55 y 60 millones de votos”, aseguró Montenegro, cuyas encuestas al pie de urna reflejaron casi exactamente el resultado oficial de la primera vuelta del 6 de octubre en la que el izquierdista recogió 47 por ciento y su rival 23 por ciento.
En las principales ciudades brasileñas, los petistas salieron ya a las calles a paladear el triunfo, mientras el candidato se esfuerza por no cantar victoria antes de tiempo.
“Estoy aliviado y feliz. Es sólo cuestión de esperar. Soy optimista”, dijo Lula ayer en Río de Janeiro antes de dirigirse a Sao Paulo en donde reside y pasará la jornada del domingo.
Lula y Serra concluyeron sus campañas presentándose la noche del viernes en un programa de televisión en el que confrontaron sus programas ante millones de televidentes.
Serra, candidato del presidente Cardoso y de quien fue dos veces ministro, trató de poner énfasis en que su adversario carece de experiencia en cuestiones de Estado.
“Es más fácil analizar que gobernar”, le dijo reiteradamente a Lula, un obrero metalúrgico de 57 años que lideró el movimiento sindical y conduce al PT y cuyo único cargo de responsabilidad política fue el de diputado federal en 1986.
Serra, un economista de 60 años, instó a cada uno de sus votantes a que convenzan a un ciudadano más y este sábado tiene planeado realizar una caminata por Sao Paulo junto a sus simpatizantes, aunque no podrá hacer discursos debido a la veda de propaganda política.
“Ayúdeme a ganar el domingo que yo lo ayudo a cambiar su vida”, dijo Serra, quien a escasas horas de la apertura de las urnas tiene poco más del 30 por ciento de las intenciones de voto, según las encuestas, mientras que su rival lo duplica.
PREPARAN TRANSICIÓN
El estado mayor de la campaña de Lula ya prepara la transición hacia el primero de enero, cuando el presidente Fernando Henrique Cardoso entregue el mando a su sucesor.
“Si Lula gana visitaremos el martes al presidente Fernando Henrique Cardoso y anunciaremos el equipo de transición”, dijo José Dirceu, presidente del PT y escudero de Lula en la conducción del partido.
Dirceu, encargado de las negociaciones del partido, puso hincapié en que el equipo de transición no deberá ser considerado como el futuro gabinete de gobierno.
“El país no puede tener dos ministros, dos presidentes del Banco Central. Eso tiene un tiempo político y un tiempo económico”, dijo Dirceu.
Los mercados, tanto internos como externos, esperan la designación del equipo económico para ya tener una orientación cierta de cuál será la línea económica del gobierno de Lula.
Brasil está acosado por una deuda que al mes de agosto era oficialmente de 202,000 millones de dólares, que equivalen al 60 por ciento de todo lo que produce la principal economía de América Latina y muchos analistas temen que pueda caer en cese de pagos.
Lula, quien otrora renegaba de los compromisos con los organismos internacionales, ha prometido respetar todos los compromisos externos de Brasil y ha reiterado que su gobierno no se apartará de la disciplina fiscal requerida por el Fondo Monetario Internacional para desembolsar crédito por 30,000 millones de dólares.
SOMBRÍO PANORAMA
Un sombrío y hasta explosivo panorama de bajo crecimiento, una gigantesca deuda e inflación en alza será la herencia que recibirá el izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva, quien según todos los pronósticos ganará las elecciones presidenciales de hoy.
-Desde abril, la situación brasileña se ha deteriorado hasta límites impensables meses atrás: el real se ha devaluado 40 por ciento, la Bolsa de Valores de Sao Paulo cayó a su peor nivel desde 1993, la deuda pública pasó de 54.5 por ciento a 58.3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en agosto, y un mes después ya se estima que sobrepasaba el 60 por ciento.
-“El ambiente económico con el que se enfrentará el próximo presidente, muy probablemente será un escenario de bajo crecimiento, inflación en alza, dólar caro y demanda externa comprimida”, dijo el Instituto Brasileño de Estudios Políticos.
-Los mercados comenzaron a temblar en mayo cuando Lula comenzó a perfilarse como favorito. Su posible triunfo desató el miedo, por su fama de renegar de los compromisos internacionales del país.
-La turbulencia en los mercados se agravó con la crisis de confianza internacional, que secó el financiamiento externo e hizo cada vez más difícil la renovación del crédito privado.
-En septiembre, el Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó un paquete de emergencia de 30,400 millones de dólares, el grueso del cual estaba destinado a que el próximo gobierno pueda garantizar el pago de sus compromisos y, con ello, contener al mercado.
-Esa crisis de mercados ya impacta al crecimiento. En el primer semestre del año, el PIB brasileño creció 0.14 por ciento y debería terminar el 2002 en 1 por ciento, una tasa exigua para dar empleo a 12 millones de desocupados y atender la pobreza de 54 millones de brasileños.
HACIA ARGENTINA
Si el candidato favorito a la segunda vuelta de las presidenciales del domingo en Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, se impone en las urnas, su primer viaje al exterior como flamante presidente será a la Argentina, anticipó el número dos de su partido, Luiz Soares Dulci, al diario madrileño El País.