La diva del Mombacho

Es sociable, sencilla, atractiva, buena hija y amante del turismo… y la primera mujer guardaparque, en la reserva natural del Mombacho Amparo Aguilera [email protected] A puro esfuerzo consiguió graduarse como técnica en la carrera de Turismo y Hotelería. Dejando la licenciatura a un lado, por la falta de dinero. Hoy, tras dos años de lucha […]

  • Es sociable, sencilla, atractiva, buena hija y amante del turismo… y la primera mujer guardaparque, en la reserva natural del Mombacho

Amparo Aguilera [email protected]

A puro esfuerzo consiguió graduarse como técnica en la carrera de Turismo y Hotelería. Dejando la licenciatura a un lado, por la falta de dinero. Hoy, tras dos años de lucha diaria se perfila como la primera mujer guardaparque, en la reserva natural del Mombacho.

Pero esto tomará algo de tiempo. “Porque eso implica más preparación y yo por los momentos estoy atendiendo a los turistas. Sin embargo, tengo confianza en que lo voy a lograr”, expone Gema Auxiliadora Rivas, de 21 años.

¿Qué te animó a trabajar en el Mombacho?

“El lugar. Esta reserva tiene una increíble belleza escénica, te relaja y turísticamente es explotable”.

Tus colegas son hombres ¿qué tan difícil o tan fácil es trabajar con ellos?

“Trabajar con ellos no es fácil ni difícil. Aquí el secreto radica en dos cosas: mantener un margen de respeto y ante todo anteponer la honestidad”.

“Hasta ahora eso me ha funcionado porque sé que los hombres son muy enamorados. Pero aquí cada quien sabe y respeta el lugar que ocupa. Además no me puedo quejar porque ellos me cuidan”.

Y en tu labor… ¿cómo te va?

“Bueno, yo me encargo de recibir a los visitantes. Con ellos yo establezco una conversación donde les explico el potencial turístico del volcán y todo lo que les pone a disposición. También les vendo los boletos de acceso a la reserva y chequeo todo lo concerniente a las giras”.

Aparentemente tu labor se percibe como algo que no requiere “ciencia”…

“Mirá, más que todo es un trabajo que requiere concentración, un carácter sociable y amor. Yo al principio me enredaba con los boletos, con el arqueo… pero como a mí gusta el turismo, nunca me he aburrido ni me he cansado al explicar las ofertas del volcán”.

¿Qué te ha enseñado esta experiencia?

“Que en todo sitio se aprende. Aquí en la reserva he intercambiado experiencias con los turistas extranjeros, lo que me ha facilitado conocer las costumbres, el lenguaje o las cosas curiosas de otras culturas”.

“Por otro lado el tener contacto directo con las potencialidades turísticas del país, como es el caso del Mombacho, me hace tenerle más valor a lo local”.

¿Tus proyectos?

“Por el momento espero que me den, en el Mombacho, la oportunidad de adquirir una preparación especial para empezar a hacer recorridos por el volcán. Por otra parte planeo ahorrar, para terminar mi licenciatura en Turismo”.

¿Los consejos para las mujeres de tu generación?

“Yo les aconsejo tener claros sus objetivos en la vida. En toda labor es importante la comunicación, el creer en uno mismo; la responsabilidad y el respeto. Eso deben tenerlo siempre en cuenta”.

El trajín

Rivas suele permanecer en la reserva diez horas al día. En la semana sólo tiene un día libre que aprovecha para estar en Diriomo, con la familia: seis hermanos y sus padres.

No es fiestera. Según dice, carece de manías y no tiene novio. Aunque le apasiona la amistad. Al punto que aprovecha los “recesos” en su quehacer, para entablar diálogos con los visitantes.

Además asegura tener “agallas” para ponerse a tono con los guardaparques del Mombacho.  

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