Familares de José Francisco Trejos se presentaron al Instituto de Medicina Legal a retirar su cadáver.

Tragedia en motel capitalino

Una pareja ingresó amorosamente a una habitación. Horas más tarde el hombre asesinó a la mujer y después se suicidó de un disparo en la cabeza La joven era originaria de Matagalpa y su cadáver en horas de la noche de ayer aún no había sido retirado del Instituto de Medicina Legal por sus familiares […]

  • Una pareja ingresó amorosamente a una habitación. Horas más tarde el hombre asesinó a la mujer y después se suicidó de un disparo en la cabeza
  • La joven era originaria de Matagalpa y su cadáver en horas de la noche de ayer aún no había sido retirado del Instituto de Medicina Legal por sus familiares

Luis Alemán [email protected]

Unas horas de sexo y placer terminaron en tragedia. Un joven, al parecer cegado por los celos, disparó su arma sobre su compañera y luego se quitó la vida de un disparo en la sien derecha.

Los cuerpos fueron encontrados la madrugada de ayer viernes en el cuarto 31 del Motel El Exclusivo, hasta donde se hizo presente la guardia operativa de la Policía del Distrito 6, quienes iniciaron las investigaciones del caso.

La pareja integrada por José Francisco Trejos Solís y Johana del Carmen Gutiérrez Castellón, ambos de 19 años, llegó al motel entre las 10:30 y las 10:45 de la noche del pasado jueves, solicitando un cuarto. Ambos fueron alojados en la habitación 31. Trejos Solís pidió tres cervezas, cuyos envases quedaron sobre un pequeño refrigerador de la habitación. La pareja permaneció ahí hasta la una de la madrugada cuando el personal del motel, escuchó un disparo.

Alarmados por el sonido llamaron al Distrito Seis de Policía, desde donde se movilizó la unidad 00-40. Pero antes que llegaran los agentes del orden, José Francisco Trejos salió del cuarto alterado, pidiendo le llamaran una ambulancia.

Trejos Solís inmediatamente regresó al cuarto y cerró la puerta, minutos después, se escuchó un segundo disparo, con el que puso fin a su existencia.

UNO SOBRE OTRO

Los agentes policiales ingresaron al cuarto encontrándose con una escena trágica, la pareja estaba sobre la cama, los dos estaban muertos con orificios de bala en la cabeza.

El capitán Róger Casco, jefe de Información y Análisis del Distrito Seis de Policía, quien se encontraba de guardia la noche de los hechos, relató que el cuerpo de la joven Johana Gutiérrez Castellón se encontraba sobre la cama y encima de éste, estaba el cuerpo de José Francisco Trejos Solís. Ambos se encontraban vestidos.

LOS DISPAROS

El cuerpo de Johana presentaba un orificio de bala en la parte trasera del tabique de la oreja izquierda, también tenía el dedo anular de su mano izquierda casi cercenado y el resto de la mano con tatuajes provocados por la pólvora.

José Francisco en cambio, tenía un solo disparo en la sien derecha, el arma usada por este joven fue un revólver calibre 38, propiedad de Uponic, y se encontraba al lado derecho de la cama.

Según las investigaciones de la Policía, al parecer ambos jóvenes forcejearon y Johana intentó quitar el arma con la que José Francisco la amenazaba. “Fue en ese momento que se dio el disparo que acabó con la vida de la joven, ese mismo balazo le cercenó el dedo anular y le provocó quemaduras en su mano izquierda”, explicó el Capitán Casco.

EMPLEADOS DE UPONIC

Johana y José Francisco fueron trabajadores de la Universidad Popular de Nicaragua. Johana había dejado de laborar tres meses atrás en el área de Finanzas, y él trabajaba como escolta de valores en la misma sección de esa universidad.

Según la Rectoría de Uponic, ambos fueron excelentes trabajadores, todos lamentaron cuando Johana, sin motivo alguno, renunció a su puesto hace tres meses, porque era una eficiente trabajadora.

Mientras tanto, José Francisco era un empleado muy querido en la universidad por su capacidad de ganar amistades y su eficiente labor, afirmó la Rectoría. Trejos Solís trabajó en el área de Finanzas dirigida por Samuel Trejos, quien a su vez es tío del ahora occiso.

Trejos Solís vivía en Tipitapa y los vecinos lo recuerdan como un muchacho responsable y gozaba de mucha confianza entre todos.

ERAN NOVIOS

Johana y José Francisco mantuvieron una relación amorosa muy en secreto. En Uponic, donde ambos laboraban, recuerdan que los vieron juntos en muchas ocasiones, pero sin demostrar que existiera entre ambos ningún vínculo.  

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