Rob Nen, el estelar cerrador de los Gigantes, se saluda efusivamente con Benito Santiago.

Gigantes a rematar

Esta noche en Anaheim Enrique BarciaEFE ANAHEIM.- El primer gran dilema de la Serie Mundial se vivirá hoy en el Edison Field de Anaheim cuando los Gigantes de San Francisco llegan para conseguir el triunfo que necesitan para proclamarse campeones y los Angelinos el que los mantenga con vida al empatar el “Clásico de Otoño”. […]

  • Esta noche en Anaheim

Enrique BarciaEFE

ANAHEIM.- El primer gran dilema de la Serie Mundial se vivirá hoy en el Edison Field de Anaheim cuando los Gigantes de San Francisco llegan para conseguir el triunfo que necesitan para proclamarse campeones y los Angelinos el que los mantenga con vida al empatar el “Clásico de Otoño”.

Los Gigantes, que tienen la ventaja de 3-2 en la serie que se disputa al mejor de siete, están convencidos que la presión no cae de su lado sino de la de los Angelinos, el equipo cenicienta de la competición, al que el único resultado que les sirve es el del triunfo.

Los peloteros de los Gigantes, encabezados por el jardinero estelar Barry Bonds, que está a punto de lograr su gran sueño que lo inmortalice como uno de los más grandes en la historia del béisbol, si consiguen el título de la Serie Mundial, son conscientes que están a las puertas de la gran victoria.

Bonds, que ha necesitado 17 temporadas hasta poder conseguir estar en la Serie Mundial, ahora no quiere formar parte de la lista de los legendarios como Ted Williams, Carl Yastrzemski y Ernie Banks, que nunca pudieron ganar un título del “Clásico de Otoño”.

Pero los Gigantes con Bonds, Jeff Kent, el puertorriqueño Benito Santiago, J.T.Snow, Rich Aurilia y Kenny Lofton llegan al sexto partido pletóricos de moral no sólo por el 3-2 que tienen a su favor sino por la manera como ganaron el quinto de la serie, nada menos que 16-4, para empatar varias marcas de Serie Mundial.

“Dimos un paso muy importante, pero todavía nos queda el principal, conseguir la victoria que nos proclame campeones”, declaró a EFE Santiago, el veterano receptor, que se ha convertido en una de las claves en los triunfos de los Gigantes.

De una manera muy parecida se expresó Bonds, cuando dijo que no sentía nada especial porque todavía no había terminado la Serie Mundial.

Menos todavía lo ha hecho para los lanzadores Russ Ortiz, de los Gigantes, y Kevin Appier, de los Angelinos, que serán los responsables de abrir el quinto partido.

Russ tiene ante si la gran oportunidad de guiar a los Gigantes a su primer título de Serie Mundial desde 1954, cu ando el equipo todavía estaba en Nueva York, desde donde se traslado a San Francisco en 1958.

Ortiz dijo que está listo para hacer su trabajo y además convertirse en el lanzador que pueda conseguir la victoria.

PURA PÓlVORA

Ortiz admitió que espera que el ataque de los Gigantes le dé al menos una parte de las carreras que anotaron en el quinto partido cuando Bonds, Kent, que dio dos cuadrangulares, Rich Aurilia, que también la botó fuera del parque y Santiago, que impulsó tres carreras, estuvieron encendidos con el bate.

Las 16 carreras anotadas por los Gigantes empataron la segunda mejor marca para un partido de Serie Mundial, que establecieron en 1960 los Yanquis de Nueva York y que el mismo equipo tiene el récord desde 1936 con 18.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí