Michael Bolaños D. [email protected]
La noticia del fallecimiento accidental del hijo de Arnoldo Alemán es motivo de duelo para toda persona y en especial para los nicaragüenses.
Indistintamente de posturas políticas y de la lucha que actualmente se libra contra la corrupción, nadie merece el dolor de tener que sepultar a un hijo y mucho menos a uno que estaba comenzando a vivir a sus 22 años.
Demuestro mi pesar y elevo oraciones por el descanso en Dios, de “Arnoldito”.