Carlos Iván Torres Ch.
Los empresarios nicaragüenses y de la Región Centroamericana en los últimos días se han estado reuniendo en diferentes actividades empresariales con el objetivo de buscar alternativas que promuevan la inversión productiva en nuestra región. También han aprovechado esta oportunidad para analizar las fortalezas y debilidades de las empresas de la región ante la firma de un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos de Norteamérica.
Ante esta situación, es necesario que los empresarios nicaragüenses de la Pequeña y Mediana Empresa (PYME) desarrollen una visión empresarial en el corto plazo que permita aprovechar las ventajas competitivas y comparativas de una forma más eficiente en estos procesos de libre mercado.
En el caso de Nicaragua, se ha reconocido a nivel de Gobierno y Cooperación Internacional que las PYMES juegan un papel importante en el desarrollo de la economía siendo los sectores priorizados: Turismo, Madera–Muebles, Alimento (Pan y Lácteos), Artesanía, Cuero y Calzado.
Dada la situación de la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) en un futuro cercano, es necesario que los sectores priorizados de la economía desarrollen un Plan de Negocios, que es una herramienta que permite al empresario realizar un proceso de planeación que contribuye a seleccionar el camino adecuado para el logro de sus metas y objetivos.
Asimismo, el plan de negocios es un medio para concretar ideas; es una forma de poner las ideas por escrito, en blanco y negro, de una manera formal y estructurada, por lo que se convierte en una guía de la actividad diaria del empresario.
El plan de negocios puede tener cuatro usuarios potenciales:
USO INTERNO
El plan de negocios es una base para la operación de la empresa, por lo que su desarrollo determina un proceso de planeación estratégica y lógicamente operativa.
La elaboración del plan favorece la detección de áreas débiles o de oportunidad, aún antes de que una situación problemática se presente.
INVERSIONISTAS O INSTITUCIONES FINANCIERAS
Ningún inversionista o institución pensará en invertir o arriesgar su dinero en un negocio que no tenga preparado un buen plan, y aún cuando el plan no es un documento infalible que garantice el éxito de la operación, si facilita la visualización de las perspectivas de éxito, por lo que se transforma en la mejor y más completa solicitud de apoyo que el empresario pudiera presentar.
En general, se recomienda que el plan muestre la permanencia de la empresa y se manifieste como una verdadera oportunidad de negocio.
PROVEEDORES
En lo referente a proveedores, es más factible que se logre un incremento en líneas de créditos o facilidades de pago, cuando existe un plan que muestra el posible desarrollo de la empresa, asegurando así la recuperación del dinero financiado.
Resulta más sencillo negociar con un plan fundamentado en la mano, que platicando el probable éxito de la empresa.
CLIENTES
El cliente es muy susceptible a buscar la permanencia y estabilidad de la empresa (sobre todo cuando se convertirá en un cliente continuo), por lo que la captación de clientes clave se facilitará si se presenta el desarrollo de la empresa fundamentándolo en un plan bien elaborado.
De acuerdo a la situación actual y futura de la economía, la razón exige que los empresarios formulen su plan de negocios, que es una herramienta imprescindible para el éxito empresarial. Séneca mencionó en alguna ocasión que “ningún viento es favorable para quien no conoce el puerto al que quiere arribar”.
El autor es economista.