Edgard Rodríguez C. [email protected]
Después de una magistral campaña, en la que colocó la realidad muy encima de las expectativas, Vicente Padilla viaja hoy a Filadelfia, donde sostendrá una reunión con el gerente general de los Filis, Ed Wade, para definir algunos puntos respecto a su futuro inmediato en la organización.
“De acuerdo a lo que se me ha explicado, uno de los temas de la reunión es sobre mi contrato del próximo año. A mí me faltan 52 días de servicio para ser elegible para arbitraje, pero a lo mejor hay interés en un acuerdo multianual”, dijo el tirador supersónico, que ayer visitó LA PRENSA.
Padilla llegó a los entrenamientos primaverales de los Filis en marzo pasado, tras un puesto en el staff de lanzadores. Luego se habló que podría calzar como quinto abridor. Sin embargo, llegó a impactar tanto, que se convirtió en el tirador estelar del equipo y ahora recogerá los frutos.
“No puedo adelantar qué pasará en la reunión, pero las expectativas mías y de mi agente, son de que logremos un acuerdo justo en relación al trabajo que he realizado. Y hasta donde sé, los Filis desean tenerme buen tiempo en su staff”, explica el pinolero que terminó con 14-11 y 3.28.
Además de realizar trabajos espectaculares como un casi no hitter ante Arizona, una joya ante los Gigantes de San Francisco y una labor de 2 hits ante los Mets, Vicente Padilla alcanzó su mayor elevación al “colarse” al Juego de Estrellas y colgar par de scones que preservaron el empate.
“Ir al Juego de Estrellas fue una de las mejores cosas que me pasaron este año. Es una distinción y un honor ser tomado en cuenta. En un momento, al no ser llamado me molesté un poquito, pero luego me convocaron y no hice quedar mal a quienes confiaron en mí”, señala.
Además de la reunión con el gerente de los Filis, en la que le planteará su interés de lanzar en el mes de enero con Culiacán, Padilla asistirá también al inició de operaciones de una fundación en Washington D.C., y por tanto, será el gran ausente en la inauguración de la liga de béisbol.
SÍ, ME CANSÉ
“En un principio no quise admitir que podía estar cansado, pero al final me convencí que esa era la causa de la disminución de mi velocidad. La verdad es que nunca había tenido un ajetreo tan intenso como el de una temporada completa, pero luego lancé y me sentí bien”, dice Padilla.
“Además del ir al Juego de Estrellas, otra de las cosas que más me emocionó, fue que mi mamá estuvo en Filadelfia y aunque no me pudo ver lanzar porque salí rápido del juego, sé que estuvo muy contenta allá”, sostiene el atleta pinolero que más atrajo con su actuación en este año.