- Roberto Rivas Reyes tiene la virtud de gozar de la confianza del cardenal Miguel Obando y Bravo, a quien conoce desde hace más de treinta años
¿Cuáles son los cimientos de la especial relación que existe entre el cardenal Miguel Obando y Bravo y el presidente del poder electoral, Roberto Rivas Reyes?
El vínculo entre ambos es de índole casi familiar. Josefa Reyes, conocida como “Doña Chepita”, ha sido la secretaria del Cardenal por más de treinta años, desde que él fungía como obispo auxiliar de Matagalpa. Doña Chepita es la madre de Rivas Reyes, quien creció bajo el manto protector del cardenal Obando.
Doña Chepita es considerada como una de las persona de más confianza para el cardenal Miguel Obando y Bravo. Se conocieron en Matagalpa hace más de treinta años, cuando Obando era Obispo Auxiliar en esa ciudad cafetalera, cargo que asumió el 18 de enero de 1968. Dos años después, al ser nombrado Obispo de Managua, el 16 de febrero de 1970, le pidió a ella que le acompañara en su nueva misión religiosa, como su asistente.
Desde entonces, el Cardenal ha visto crecer a Roberto Rivas, prácticamente como a un hijo adoptivo. Toda la familia Rivas Reyes goza del mayor cariño del Cardenal, porque esta familia lo apoyó durante su gestión en Matagalpa.
Más de treinta años después, doña Chepita continúa ocupándose de la agenda del Cardenal así como de sus asuntos domésticos, vive en la misma Quinta María Auxiliadora (en Las Sierritas) donde habita el Cardenal. Es una quinta con dos casas.
“Doña Chepita es la persona de más confianza del Cardenal, tiene más confianza en ella que en cualquier sacerdote, no hay obispo que goce de esa confianza, hay sacerdotes que le tiemblan”, dijo una fuente que solicitó el anonimato.
Contrario a la vida faraónica que hoy ostenta, Roberto Rivas tuvo una niñez modesta. No eran ricos pero tampoco les faltó la comida, dice un pariente suyo. Roberto José Enrique Rivas Reyes nació el cinco de julio de 1954, en Matagalpa, estudió administración de empresas en la Universidad Centroamericana (UCA) y después obtuvo un master en administración de empresas. Su primer cargo público lo ocupó al fungir como director y representante de la Comisión de Verificación de la oficina del cardenal Miguel Obando y Bravo, fue miembro de la comisión tripartita y miembro del equipo de negociación del proceso de desarme de la contra.
Entre 1981 y 2000 se desempeñó como director ejecutivo de la Comisión de Promoción Social Arquidiocesana (Coprosa), la organización no gubernamental de la Iglesia Católica dedicada a la obtención de ayuda material para su feligresía. También fungió, entre 1994 y 2000, como vicerrector académico de la Universidad Católica “Redemptoris Mater”, fundada por el cardenal Obando. Es decir, es el hombre-orquesta de Su Eminencia. En todos esos lugares estuvo como mano derecha del Cardenal.
LA MANO DERECHA
Según su currículum, Rivas formó parte del equipo de negociación cuando fue tomada la embajada de Nicaragua en Costa Rica, en 1993; y medió en el conflicto entre la Asamblea Nacional y el Ejecutivo en 1995.
Se dice que en los años ochenta fundó una corporación en La Florida, Estados Unidos, llamada “Cuapa Inc”, en la que aparecían como socios Harold Rivas, Roberto Rivas y Héctor Cotte. El nombre de la sociedad aludía a Bernardo de Cuapa, el famoso testigo de las apariciones de la Virgen María en esa comunidad de Chontales.
Cuando surgieron los escándalos relacionados al Consejo Supremo Electoral y Coprosa, el Cardenal pasó la administración de Coprosa a Cáritas, para que el cuestionamiento a Rivas no alcanzase a la Iglesia. El arreglo para la reelección de Rivas, es un arreglo Rivas-Ortega, dicen fuentes políticas, siendo utilizada la reunión entre Daniel Ortega y el Cardenal como una aparente bendición.