Éste es uno de los portones de ingreso a la residencia de Roberto Rivas Reyes, ubicada en la Carretera a Masaya, en terrenos que fueron donados a la Iglesia Católica.

De donación a Iglesia, Rivas logró mansión

Ésta es la historia de cómo una donación de 18 manzanas de tierra a favor de la Arquidiócesis Metropolitana de Managua, fue desmembrada a favor de la familia Rivas Reyes y de los Centeno Roque Eduardo Marenco yJorge Loá[email protected] El cinco de septiembre de 2002 un nuevo asiento fue inscrito en la historia registral de […]

  • Ésta es la historia de cómo una donación de 18 manzanas de tierra a favor de la Arquidiócesis Metropolitana de Managua, fue desmembrada a favor de la familia Rivas Reyes y de los Centeno Roque

Eduardo Marenco yJorge Loá[email protected]

El cinco de septiembre de 2002 un nuevo asiento fue inscrito en la historia registral de la finca No. 59,479, desmembración de un valioso terreno de 18 manzanas que alguna vez fue donado a la Arquidiócesis Metropolitana de Managua.

Según este nuevo asiento, “Agropecuaria Casa Blanca Sociedad Anónima” (Acasa), representada por su presidente y apoderado generalísimo, licenciado Roberto José Enrique Rivas Reyes, vendió una finca de 1.2 manzanas a su esposa Ileana Patricia Delgado Lacayo de Rivas, ama de casa, por el precio de C$215,999.50, el cinco de septiembre de 2002.

Los socios de “Acasa” son Roberto José Enrique Rivas Reyes e Ileana Delgado Lacayo de Rivas. Roberto Rivas es presidente de la sociedad en representación de sus hijos Stefanía, Josephine, Indira María y Roberto Miguel, según el registro de la propiedad. Al momento de constituir la sociedad declararon un capital de C$350,000.

El mismo día en que la propiedad de 1.2 manzanas fue vendida por Rivas Reyes a su esposa, ella la hipotecó a favor del Banco de la Producción (Banpro) para recibir un préstamo por US$150,000, destinado a la adquisición de una vivienda.

El pago del crédito no excederá los 120 meses, es decir, 10 años, finalizando en agosto de 2012, con cuotas de US$2,256.64 mensuales, e interés del 13% sobre el saldo mensual.

Esto no tendría nada de extraordinario, si no fuera porque la finca matriz de la que fue desmembrada la propiedad de 1.2 manzanas, antes aludida, fue originalmente donada a la Arquidiócesis Metropolitana de Managua, institución representada por el cardenal Miguel Obando y Bravo.

La finca matriz, con un área de 18 manzanas, está ubicada en el kilómetro 16 de la carretera a Masaya, donde Rivas Reyes tiene su residencia permanente. La finca fue repartida en tres pedazos, como un pastel. La familia Centeno Roque y los Rivas Reyes tuvieron su ración de la torta.

Según los valores actuales, esa propiedad tiene un precio que oscila entre el US$1.5 millones y el US$ 1.9 millones. El valor de cada vara cuadrada en esa zona es de entre US$8.00 y US$10.00, según expertos en bienes raíces.

LA TRANSACCIÓN

Esta historia inicia cuando Margarita Gutiérrez de Valle Quintero inscribió en 1974, en el folio 29 del Tomo 89 del Registro Público de la Propiedad de Masaya, la finca rústica No. 36,729 con una extensión de 18 manzanas y 6,998 varas cuadradas “más o menos”.

Margarita Gutiérrez, ya fallecida, fue casada con Julio Lalinde, un urbanista de origen colombiano que había comprado propiedades en varias zonas rurales aledañas a la vieja Managua, así como en la propia capital. Después del fallecimiento de Julio Lalinde, Margarita contrajo nupcias con el señor Pastor Valle Quintero.

Margarita donó la propiedad a favor de la Iglesia Católica, para que ésta la destinara a obras sociales, según el testimonio del veterano periodista Roberto Sánchez Ramírez, ex vocero del Ejército nicaragüense.

“Yo recuerdo que al triunfo de la revolución, a ella quisieron invadirle el terreno con el pretexto de que tenía relación familiar con el general de la Guardia Nacional, Nicolas Valle Salinas, de modo que ella llegó a mi oficina a pedir protección y el Ejército se la dio porque consideramos que era injusto”, dijo Sánchez Ramírez.

Añadió que “ella me contó que iba a donar el terreno para obras sociales de la Iglesia, era una señora muy católica. También me dijo que tenía una iglesia dentro de la urbanización… Con el tiempo, no volví a saber de ella, cuál fue mi sorpresa un día de tantos que paso por el lugar y me entero que es la residencia del señor Roberto Rivas”.

La donación está documentada en el Registro Público de la Propiedad de Masaya. En el mismo se reseña que la dueña de la finca, Plácida Margarita Margot Gutiérrez Ochoa de Valle Quintero, soltera por viudez, de oficios propios de una señora de su hogar, “la vende” a la Arquidiócesis Metropolitana de Managua representada en ese acto por Su Eminencia Reverendísima el señor cardenal Miguel Obando y Bravo, Arzobispo Católico, célibe, por la suma de CS$2,500,000 (según la tasa de cambio de CS$1,287.33 x 1 dólar, equivale a US$1,942).

En realidad, se trató de una donación a la Iglesia Católica, efectuada el 24 de diciembre de 1986. Según entendidos, se puede interpretar como una oblación (ofrenda) al Señor de parte de doña Margarita.

El Libro V del Código de Derecho Canónico, en el título referente a la adquisición de los bienes de la Iglesia, numeral 1267, inciso tercero, señala que las oblaciones (ofrenda o sacrificio que se hace a Dios) hechas por los fieles para un fin determinado sólo pueden destinarse a ese fin.

Con el tiempo, después de efectuada la donación, la finca matriz fue dividida en tres fincas diferentes: una de 14 manzanas y 2,980 varas cuadradas (la finca No. 36,729) que el cardenal Obando vendió a los hermanos Centeno Roque; otra de 2.1 manzanas (la finca No. 58,033) que el cardenal Obando vendió a Michel Marie Rivas Reyes, hermana de Roberto Rivas Reyes e hija de su fiel secretaria de más de treinta años, Josefa “Chepita” Reyes; y la tercera finca No. 59,479, que fue vendida a la Agropecuaria Casa Blanca (Acasa), sociedad de Roberto Rivas, quien a su vez la vendió a su esposa para obtener un crédito de vivienda por valor de US$150,000.

BUEN NEGOCIO

La mayor ración del pastel de tierras le quedó a los hermanos Centeno Roque, ahora en prisión acusados por estafas. La obtuvieron gracias a que la Arquidiócesis, representada por el cardenal Miguel Obando, vendió un total de 14 manzanas y 2,980 varas cuadradas al Consorcio Comercial Agropecuario Sociedad Anónima (Conagra S.A), representada por el presidente de su Junta Directiva con facultades de apoderado generalísimo, Alex Centeno Roque. Fue vendida por el precio de un millón de córdobas, a finales de noviembre de 1999, equivalentes de US$84,104. Después sería vendida hasta por un millón 350 mil dólares.

Tras adquirir la finca, Conagra S.A. la vendió a Tower Bank Limited, representada por José Campa y Mónica Vial, ambos banqueros y del domicilio de la ciudad de Panamá, República de Panamá, por la suma de US$23,904.38, el 29 de abril de 2000.

Un quinto asiento de la historia registral indica que Tower Bank vendió a su vez la finca a “Mikasa Corporation S.A.”, en diciembre de 2001. “Mikasa Corporation” fue representada por su presidente Juan Roberto Abaunza Luna, licenciado en zootecnia y del domicilio de Managua, por el precio de US$1,350,000, dinero a ser cancelado hasta en diciembre de 2005.

Mikasa Corporation se obligó a mantener al día todos los impuestos que causare dicha finca, así como mantener la debida vigilancia en ella, cuidando sus perímetros y procediendo a establecer cercos de concreto, totalmente limpia, y absteniéndose de invertir en urbanizaciones en la misma, así como de efectuar cualquier desmembración sino es con el consentimiento expreso y por escrito y debidamente notariado por el Tower Bank Limited.

Además, se estableció que si la sociedad Mikasa Corporation S.A. no cumplía con las obligaciones de pago de ese contrato, así como las obligaciones de cuido y mantenimiento de la propiedad y sus prohibiciones, el Tower Bank, por el único imperio de su voluntad, podría dar por resuelta la venta, devolviendo las propiedades vendidas a su dominio y posesión, quedándose los abonos recibidos de Mikasa Corporation S.A, por el valor de compra venta, aplicando las mismas como pago por arriendo de las tierras por el tiempo usado.

De esta manera, supuestamente los Centeno Roque habrían perdido las 14 manzanas. Pero, ¿quién está detrás de Mikasa Corporation?

LAS FINCAS DE RIVAS REYES

Hasta aquí queda descrito lo que ocurrió con 14 de las 18 manzanas de la finca matriz. ¿Qué pasó con el resto? Sencillo: pasó a manos de la familia Rivas Reyes.

El registro indica con claridad que hay una finca semiurbana (la No. 58,033) situada en el kilómetro 16 carretera a Masaya, Managua, frente a Solka, compuesta por un lote de terreno, con un área de 20,199.76 m2 (2.199 manzanas), que se encuentra en los siguientes linderos: norte, laboratorio Solka —carretera a Masaya de por medio—; sur, resto de la finca matriz; oriente, No. 2, calle privada de acceso que forma parte integrante de la finca matriz; occidente, parque zoológico Edgar Lang Sacasa.

Según el registro, la Arquidiócesis Metropolitana de Managua, representada por el cardenal Miguel Obando y Bravo, Obispo Católico, célibe, la vendió junto con otra, a Michele Marie Rivas Reyes, licenciada en Ciencias Políticas, soltera, ambos mayores de edad y del domicilio de Managua, por el precio de CS$2,000 córdobas (equivalentes a US$370 dólares), el 14 de agosto de 1992.

Resultó imposible hablar con el cardenal Obando al respecto, porque se encontraba fuera del país.

TODO QUEDÓ EN FAMILIA

La segunda finca de los Rivas Reyes, es la No. 59,479. Se trata de una finca rústica, situada en la jurisdicción de Nindirí, con área de 10,275.58 m2 (1.2 manzana), que fue vendida por su dueña Michele Marie Rivas Reyes a Agropecuaria Casa Blanca S.A., representada por Ileana Delgado Lacayo de Rivas, casada y administradora de empresas. Fue vendida por el precio de un mil córdobas (equivalentes a US$84 dólares), recibidos de la señora Delgado Lacayo de Rivas, según acta del 21 de abril de 1999.

En el segundo asiento de la historia registral, Sociedad Agropecuaria Casa Blanca Sociedad Anónima (Acasa), ahora representada en ese acto por su presidente y apoderado generalísimo, licenciado Roberto José Rivas Reyes, se le vendió a Ileana Patricia Delgado Lacayo de Rivas, ama de casa, ambos casados, por el precio de C$215,999.50 córdobas.

Finalmente, el mismo día, cinco de septiembre de 2002, Ileana Patricia Delgado hipotecó la finca 59,479 a favor del Banpro, representado por Arturo José Arana, banquero, para recibir un préstamo de US$150,000 que el BANPRO le otorga, el cual se destinará exclusivamente a la adquisición de una vivienda.

MUCHAS SOCIEDADES

Anotaciones al margen de esta historia registral, señalan que Conagra no pudo pagar el crédito recibido por Tower Bank, de modo que perdió la finca, quedando sin validez el “pacto de retroventa” con dicho banco. De esta manera, los Centeno Roque perdieron la oportunidad de comprar de nuevo la propiedad que dieron en prenda al banco panameño. Como único dueño absoluto de la propiedad, el Tower Bank dice que otorgó opción de compra a la sociedad anónima “London Inc”, siempre y cuando, la sociedad “Kilambé S.A.” haya cancelado los adeudos con ese banco.  

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