- Un hombre fue baleado el sábado por la noche al sur de Washington y la policía asume que es obra del francotirador que ya mató a 9 personas
- De ser el mismo criminal, habría cambiado de estrategia para burlar a las autoridades
AP, AFP
ASHLAND, VIRGINIA, EE.UU.- Las autoridades terminaron el domingo una minuciosa revisión en los alrededores de un restaurante donde un hombre fue herido gravemente en el abdomen la noche anterior, y dijeron que estimaban que el ataque fue realizado por el francotirador que ha aterrorizado el área de Washington.
“Estamos actuando como si lo fuera y continuaremos de esa forma hasta que confirmemos que no es así’’, dijo el coronel Stuart Cook, del Departamento del Comisario del Condado de Hanover.
Decenas de agentes participaron en una búsqueda intensiva en una zona boscosa cercana al restaurante Ponderosa. Se negó a manifestar si los policías habían encontrado algo.
“Las pistas son muchas y esperamos que continúen’’, dijo Cook a la prensa durante una conferencia de siete minutos.
Previamente, el jefe de policía de Ashland, Frederic Pleasants Jr., dijo que no había evidencias luego de una revisión realizada luego del tiroteo, ocurrido la noche del sábado. Por la mañana, la policía empleó un sabueso para revisar el área.
NADIE VIO AL ATACANTE
Algunos testigos dijeron haber escuchado un disparo proveniente del bosque, pero nadie vio al francotirador.
La policía dijo que la víctima, cuyo nombre no fue dado a conocer, recorría la zona junto con su esposa y detuvo su automóvil en Ashland, un pueblo con 6,500 habitantes, en busca de gasolina y comida. Su esposa dijo a las autoridades que escuchó un sonido como de explosión de un motor automotriz y luego su marido dio unos tres pasos antes de caer al suelo, herido en el abdomen.
La vocera del Hospital MCV de Richmond, Pam Lepley, dijo que fue sometido a cirugía durante tres horas la noche del sábado y que podría requerir de más tratamiento quirúrgico. Las autoridades dijeron que los doctores aún no han logrado retirar la bala y que todo dependerá de la evaluación médica de su estado.
“GRAVE”
“Ahora podemos decir que está grave y un tanto inestable’’, agregó Lepey el domingo temprano. “Está despierto y responde, es muy probable que vuelva a ser sometido a cirugía hoy (ayer)’’. Sin embargo, dijo que tendrá que ser estabilizado antes de cualquier intervención quirúrgica.
Hasta que la bala sea retirada, los funcionarios no podrán determinar en forma concluyente si fue disparada con el mismo rifle usado en los 11 ataques previos —nueve de los cuales fueron letales— en Maryland, Virginia y Washington, D.C.
Sin embargo, es posible que por lo menos se determine si el calibre de la bala, .223, coincide con el de los proyectiles utilizados en los otros ataques, dijo el médico Paul B. Ferrara, director de la División de Ciencias Forenses de Virginia.
“Depende de la condición de la bala y de qué tan fragmentada esté’’, señaló Ferrara el domingo. A veces un experto en armas de fuego puede conocer, aunque sea aproximadamente, el calibre de un arma utilizando rayos X desde diversos ángulos para darse una idea de las dimensiones de la bala, agregó.
¿NUEVA ESTRATEGIA DEL ASESINO?
El francotirador inició sus atentados el 2 de octubre. El más reciente, cuya relación con el francotirador ha sido confirmada, fue el asesinato la noche del lunes de Linda Franklin, una analista del FBI que fue ultimada fuera de una tienda Home Depot en Falls Church.
Si el atentado de la noche del sábado resulta estar relacionado, sería la primera ocasión que el francotirador habría atacado en fin de semana e interrumpiría la pausa más larga hasta ahora entre dos atentados: cinco días. Sería además en el sitio más al sur al que habría llegado, ya que Ashland está a unos 136 kilómetros al sur de Washington.
Aunque no hay total certeza, las circunstancias del ataque de Ashland son muy parecidas a las acciones precedentes del asesino. La persona que disparó contra el hombre realizó aparentemente un solo disparo y se pudo esconder con facilidad en las inmediaciones del restaurante.
Una carretera —la que une Richmond con Washington— está ubicada cerca del restaurante. El francotirador de Washington siempre ha disparado cerca de una salida hacia la carretera, lo que le permite fugarse de prisa en auto. En cada crimen ha disparado una sola bala, a más de 100 metros en la mayoría de los casos.
Hasta ahora, nunca había actuado fuera de Washington. Pero este elemento no es suficiente para descartar su eventual responsabilidad, ya que el asesino en serie podría haber decidido alejarse de la periferia de la capital, debido al enorme despliegue de fuerzas de seguridad. Unos 2,000 policías están en alerta en la región de Washington.
PÁNICO
Aunque no sea obra del francotirador, el nuevo ataque incrementó el sentimiento de pánico que existe en todo Washington y que va en aumento alrededor de la capital norteamericana. Como prueba de esta psicosis, todas las manifestaciones públicas planeadas al aire libre este fin de semana, como reuniones deportivas, conciertos, ferias, fiestas populares, han sido anuladas en esta región.