- Equivocaron la táctica de juego
Francisco Jarquín Soto [email protected]
Las goleadas que recibió Jalapa en El Salvador, no sólo nos desnudaron frente al mundo del fútbol con un nuevo record mundial negativo, sino ante nuestra propia realidad del balompié nicaragüense, que hasta ahora es tan innegable como desconocida para muchos.
Por eso ahora más que nunca, es el momento para hacer un alto en el camino y encontrar las causas y quizás posibles soluciones, a un problema que debe dársele especial atención.
Según Giovanni Caprotti, directivo del club Parmalat, lo que pasó con Jalapa fue consecuencia de su amateurismo, no sólo de sus jugadores sino también de su estructura, además de la pobreza que viven.
“Es triste enterarse cómo viajaron a El Salvador, cómo sobreviven en el torneo nacional, y no se me quita la idea de que estamos hablando del Campeón Nacional, pareciera que se tratara de un equipo de barrio”.
Caprotti cree que Jalapa no entrenó para el calendario de juego que tenían en el torneo,“tres partidos en cinco días, significaba mucho entrenamiento previo, y aquí hay equipos que apenas entrenan cinco veces a la semana…. Estoy seguro de que cuando llegaron al tercer partido estaban muertos del dolor a falta de preparación”, afirma.
“Esa realidad de pobreza del Jalapa, y otros equipos como Barrio Cuba, Masachapa, comparada con la del club Árabe Unido de Panamá cuyo dueño es un millonario, simplemente está fuera de lugar… Eso no significa que los clubes nicas no deban salir a estos torneos, pero ante todo deben crear condiciones para evitar esas humillaciones”.
“Debieron trabajar psicológicamente con los jugadores, entrenar de noche porque tenían juegos en ese horario, incrementar su ritmo de entrenamiento meses antes y poner a personas dispuestas a trabajar para conseguir el patrocinio del equipo… Pero con Jalapa ocurrió todo lo contrario, no entrenaron como debían, los jugadores por la pobreza están en total abandono”, explicó.
Para Caprotti, esas goleadas no reflejan necesariamente el verdadero nivel del fútbol nacional, sino la mala organización en los equipos, la falta de patrocinio sumado a nuestro inferioridad en el nivel.
“EQUIVOCÓ LA TÁCTICA”
Para Florencio Leiva, director técnico de la selección Sub-22, el plan estratégico de Leonidas Rodríguez, técnico de los jalapeños, fue el más inadecuado para el nivel de los equipos a que se enfrentó.
“Una de las sospechas que tenía me la confirmaron, que Leonidas mandó a Jalapa a presionar encima del conjunto contrario, sin tomar en cuenta la superioridad que puede tener el rival… Como selecciones u oncenos nicaragüenses en el ámbito centroamericano estamos por debajo, y por eso tenemos que tomar precauciones”, explica Leiva.
“Jalapa, al igual que debió hacerlo San Marcos, debió entrar a este campeonato nacional pensando en ese torneo de campeones de Centroamérica… Trabajar en toda la primera vuelta con sistemas netamente defensivos, para irse adaptando a lo que iban a aplicar en este torneo UNCAF”, comentó.
“También unas tres semanas antes de viajar al torneo, debiste de montar el modelo de calendario idéntico al de la competencia… Si vas a jugar en el torneo tres partidos en cinco días, vos montás en tu plan de entrenamiento, tres juegos planeados de la misma manera que vas a jugar en la eliminatoria”.