- LA PRENSA navega parte del itinerario que hace 30 años cruzó La Gazelle
Roberto Orozco B. [email protected]
LA PRENSA, junto a Roberto Sánchez Ramírez y Danley Thompson Nelson, hizo un pequeño recorrido por donde navegaron éstos y otros hombres que hicieron posible que hace 30 años se colocara nuestra bandera nacional en los cayos Quitasueño.
El recorrido fue posible gracias a la colaboración de la Fuerza Naval, que dispuso una de sus naves al mando del capitán de corbeta Mario Brenes.
El miércoles, a las 8 de la mañana, salimos del muelle de Puerto Cabezas, Sánchez Ramírez, Thompson, Guillermo Flores, Walter Treminio, el capital de corbeta Mario Brenes y otros tres miembros de la tripulación.
La gira era sencilla, de pocas horas, contrario a los dos días que duró la expedición original. La ruta quedó establecida un día antes: Puerto Cabezas, Wawa Bar, laguna de Karatá, recorrer un poco el río Wawa y, finalmente enrumbarnos hacia Lamlaya, el puerto lacustre por donde salió La Gazelle, hace 30 años.
Thompson, un viejo lobo de mar, había sido marino por espacio de 50 años. Su experiencia sirvió para guiar a los marineros de la Fuerza Naval. Para ese momento, nos dijo que tenía ya un poco más de 15 años de no “meterse al agua”. En la proa de la lancha, iba custodiando un soldado armado de su fusil AK, mientras que en la popa iba otro custodiando al capitán de corbeta Brenes.
Sánchez Ramírez iba extasiado por la belleza de la zona. “Ojalá hubiésemos ido así hace 30 años. Esa vez la situación era muy tensa y yo iba nervioso”, reconoce.
La ruta era sólo navegación, pero cuando vimos la bella población de Wawa, le pedimos a Brenes que nos permitiera desembarcar en ella. Gentilmente, nos respondió que sí y aclaró: “Tómense el tiempo que quieran”. Brenes es un militar atípico, muy gentil, callado, casi introvertido, pero, además, sonriente.
“Eso es parte de la cortesía militar”, dice Sánchez Ramírez, quien fue militar por diez años y retiró con el rango de teniente coronel.
De Wawa pasamos a Karatá. Nos sorprendió ver a una “chela” bañándose en la laguna, junto al muelle, con niños mískitos. La chela es una ciudadana norteamericana, originaria de Nueva York. “¿Qué hace una neoyorquina en este rincón de Nicaragua?”, nos preguntamos todos. Lo más sorprendente fue escucharla hablar mískito con los niños. “Ni yo que soy nica hablo mískito. Es una vergüenza”, le dije a Sánchez Ramírez.
Luego nos dirigimos hacia Lamlaya, lugar de aguas mansas, según se traduce. Aquí fue donde terminó nuestra sencilla expedición.
¿QUÉ HACEN AHORA?
Después de aquel 20 de octubre de 1972, Roberto Sánchez Ramírez continuó trabajando en LA PRENSA. Se sumó a la guerrilla sandinista, y al triunfo de la revolución fundó junto a otros el Ejército Popular Sandinista (EPS).
Fue el primer jefe de la Dirección de Relaciones Públicas y Exteriores del EPS, actualmente es asesor de la Alcaldía de Managua, y el próximo jueves pasará a formar parte de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua, luego del acto oficial que se celebrará en la Cancillería de Nicaragua.
Danley Thompson continuó navegando. Actualmente es el celador de la antena de la radio Voz del Atlántico Nicaragüense (VAN) del Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Cuando supo que Sánchez Ramírez viajaba a Puerto Cabezas se alegró, pues creyó que se trataba de Roberto Sánchez Tórrez, propietario de la VAN, quien le debe 4,500 córdobas de salario por cinco meses de trabajo.
“No me pagan y yo sigo trabajando aquí”, dijo Thompson con su escaso español.
Juan Peters Paiz, con 84 años, vive una vida apacible. Ya está retirado. Actualmente, el “hombre de la logística” vive en residencial Casa Real, al lado de su hija Sonia Peters.