En medio de un emporio turístico natural han edificado sus hornos “media naranja” para aprovechar al máximo los desechos de árboles tumbados en las actividades de control de la plaga del gorgojo.

Carbón entre riquezas y bellezas naturales

Alina Lorío L.CORRESPONSAL/ NUEVA [email protected] A un poco más de 240 kilómetros al norte de Managua, colindante con la frontera con Honduras, se ubica Dipilto, uno de los 12 municipios del departamento de Nueva Segovia. Abundante agua, bosques de pino en montañas elevadas hasta 1,100 metros sobre el nivel del mar, cafetales, paisajes increíbles y […]

Alina Lorío L.CORRESPONSAL/ NUEVA [email protected]

A un poco más de 240 kilómetros al norte de Managua, colindante con la frontera con Honduras, se ubica Dipilto, uno de los 12 municipios del departamento de Nueva Segovia. Abundante agua, bosques de pino en montañas elevadas hasta 1,100 metros sobre el nivel del mar, cafetales, paisajes increíbles y de clima fresco envidiable, con temperaturas entre 12 y 13 grados, son sus mayores atractivos.

Al norte del poblado de Dipilto Nuevo, probablemente sólo separados por la Carretera Panamericana, está Dipilto Viejo, donde un grupo de 32 pequeños productores han venido a paso lento, pero seguro, aprovechando —quizás no al máximo— sus riquezas naturales.

Ellos conforman la Cooperativa Flor de Pino, que pretende convertirse en una organización exitosa desde hace seis años, cuando el Proyecto 8 Procafor, adscrito al Inafor y financiado por Finlandia, apareció en su camino.

Comenzaron de la nada y hoy no están atenidos a la ayuda alimentaria de organismos internacionales porque constituyeron sus propias microempresas. “Hemos aprendido que para comer pescado hay que mojarse las n…”, dijo Azucena Sevilla Flores, socia de la Cooperativa y única mujer productora de carbón en el municipio.

Los silvicultores conforman una de las microempresas o unidades productivas que se encarga de los viveros, las plantaciones, el raleo y la asistencia técnica; la otra es la Unidad de Aprovechamiento, cuya labor es tumbar madera o rodales maduros, controlar la plaga del gorgojo y comercializar la madera de calidad.

La siguiente no es menos importante: la microempresa de muebles rollizos, los que aprovechan la madera sana de diámetros menores para elaborar juegos de sala, comedores, camas de calidad aptas para hoteles, restaurantes y el turismo nacional.

UNA ACTIVIDAD DE INVIERNO Y VERANO

La última: en medio de un panorama desolador causado por el desastre ocasionado por el gorgojo que consumió más de 32 mil hectáreas, están edificados unos 15 hornos bajo la sombra de los pinos sobrevivientes para producir carbón con los desechos.

Carlos Manuel López, socio de la Cooperativa Flor de Pino, explicó que paralelamente realizan obras de manejo forestal, protegen el bosque de los incendios y en este momento reforestan cuatro hectáreas quemadas a inicio del año.

MINA TURÍSTICA

Esas áreas boscosas y alturas de nuestro territorio sólo necesitan que la mano del hombre haga del manejo forestal algo sostenible para incursionar en una buena planificación donde se inserte la municipalidad para tener bosque por siempre, y de sus bondades las familias del lugar mejoren sus condiciones de vida. Ya existen ideas de convertir a Dipilto en un lugar atractivo para el turismo, no es para menos, sus bellos paisajes invitan a conocerlo.  

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