- El inminente encarcelamiento de Arnoldo Alemán desata una lucha interna por su sucesión en el partido
- Jamileth Bonilla desmiente a Wilfredo Navarro sobre
conducción colegiada
Consuelo Sandoval [email protected]
La pugna interna está en todo su apogeo. Los líderes arnoldistas del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) se han enfrascado en una lucha intestina por convertirse en los ungidos de Arnoldo Alemán para sucederlo como máximo líder de esa agrupación política luego de su eventual encarcelamiento.
El primer vicepresidente Wilfredo Navarro y la secretaria de organización, Jamileth Bonilla, niegan la rivalidad, no obstante, extraoficialmente se conoció que ambos dirigentes junto al secretario nacional, René Herrera, establecieron una alianza tripartita a fin de que ninguno pueda sustituir a Alemán y de esa forma evitar una fractura por el control del poder partidario.
Navarro y Bonilla coincidieron en que cualquier liberal que haya abandonado las filas del partido tiene abiertas las puertas para retornar como un militante de base, firmar el libro rojo y comprometerse a cumplir con los estatutos.
“No creo que Eduardo Montealegre quiera suceder al doctor Alemán porque nunca demostró iniciativa, tampoco le vi interés, ni capacidad para hacerlo. Hay que preguntárselo a él”, refirió Bonilla para quien Montealegre se autoexcluyó del PLC porque hace siete meses que no asiste a las reuniones.
Esa posición se interpretó como que están eliminando de inmediato cualquier posible pretensión de José Antonio Alvarado o del tercer vicepresidente del PLC, Eduardo Montealegre.
El pasado miércoles Navarro confirmó que ante las amenazas que vislumbran desde el gobierno y el Frente Sandinista para hacer desaparecer al partido, su dirigencia deberá promover su fortalecimiento ejecutando algunos “cambios” para establecer una “conducción colegiada”.
Bonilla desmintió a Navarro, asegurando que el tema no se ha abordado en las estructuras partidarias, por cuanto la actual conducción es colegiada porque cuenta con su presidente, Jorge Castillo Quant, una junta directiva y un Comité Ejecutivo Nacional (CEN), electos en la convención del pasado 11 de julio.
Navarro fue consultado nuevamente y varió su discurso, señalando que él se refería a fortalecer la conducción colegiada existente en la actual estructura.
“Dos cosas son los objetivos prioritarios: garantizar la institucionalidad, que significa que no se puede cambiar a su dirigencia hasta que expire su período y lo segundo, es garantizar la unidad y la fortaleza de la bancada liberal, que es el brazo político del partido. Eso significa reforzar los liderazgos locales y colectivos nacionales del partido. El CEN tiene que trabajar con mayor unidad y fortaleza olvidando los intereses personales”, afirmó.
HERRERA VS. NAVARRO
El conflicto interno también sería dirigido por el secretario nacional del PLC, René Herrera, quien estaría “serruchando” el piso a Navarro para indisponerlo frente a Alemán y el resto de diputados, aseguró extraoficialmente una fuente liberal.
Reveló que Herrera habría transmitido a Alemán que Navarro no está respondiendo a los intereses del partido, sino que pretende “joder a Alemán” dentro de la bancada liberal.
La fuente confió que Herrera habría sido el responsable de la pérdida del control del Parlamento porque le recomendó a Alemán rechazar la propuesta del Frente Sandinista para que la comisión investigadora que conocería de su desafuero estuviera integrada por siete liberales, cuatro del FSLN y la Bancada Azul y Blanco. Decisiones similares sugeridas por Herrera han afectado al ex mandatario, manifestó la fuente.
Relató que Alemán resolvió por estrategia del partido que no asistirían a la sesión especial para conmemorar el Día de la Mujer Rural, realizada el pasado 10 de octubre en el Parlamento, decisión que no comunicó a su bancada y Navarro y resto de diputados dispusieron lo contrario. Esto motivó que Herrera comentara a Alemán que Navarro estaba desconociendo su autoridad y que pretendía imponer su posición.
¿ACUERDO TRIPARTITA
El “acuerdo” tripartito Navarro-Bonilla-Herrera, también estaría orientado a frenar una posible aparición en la escena partidaria del ex secretario nacional, José Antonio Alvarado o el todavía tercer vicepresidente y actual ministro de Hacienda bolañista, Eduardo Montealegre, quien presuntamente estaría aspirando a ocupar el liderazgo del PLC.