Elízabeth Romero [email protected]
La matanza de cinco campesinos en una comunidad de Camoapa, Boaco, parece una venganza, según las sospechas de la Policía de ese departamento que anoche seguía investigando en el sitio en que aparecieron los cadáveres.
El crimen fue cometido con saña y comenzó con el secuestro de varios hombres la noche del jueves en la comarca Masigüe, 35 kilómetros al norte de Camoapa, a donde llegaron siete desconocidos armados de fusiles a sacarlos con violencia de sus casas, confirmó la jefa de Divulgación y Prensa de la Policía Nacional, subcomisionada Rosa María Dávila.
Cuatro personas lograron sobrevivir a la matanza, uno de ellos Eusebio López, quien fue herido en un brazo y está en el hospital de Boaco. Dijo que burló a los asesinos al simular que estaba muerto.
La campesina María López Garmendis llegó a la Policía de Boaco, en la mañana de ayer viernes para denunciar el secuestro y una patrulla de agentes fue a rastrear la zona encontrando los cinco cadáveres en horas de la tarde.
Hallaron un cuadro dantesco, dijeron pobladores de Camoapa. Eran cinco cuerpos con un disparo cada uno, en las aguas del Río Murra, y uno fue decapitado después que le extrajeron los ojos.
Las víctimas fueron identificadas como Alejandro Hernández Sánchez, de 40 años; Pedro Brenes, de 35 años; Isidro Ortega, de 40; Ramón Huete Vargas, de 45; y José Hernández Sánchez, de 45, dijo la vocera policial.
Las autoridades desconocían anoche el móvil del crimen, pero LA PRENSA supo de forma extraoficial que la matanza está relacionada a hechos delictivos ocurridos hace varias meses y los pobladores de la zona creen que es un ajuste de cuentas.
Los secuestradores no fueron identificados por los familiares de las víctimas, porque entraron a las viviendas de la comarca Masigüe con los rostros cubiertos.
Hace más de un año, en otra comunidad de Boaco la Policía reportó un caso similar que dejó cuatro personas asesinadas.