- Desde esta noche, todos a disfrutar del béisbol
Edgard Tijerino M. [email protected]
Cierto, hubiéramos querido ver la revancha entre Yanquis y Arizona con Clemens y Mussina retando a Johnson y Schilling, o quizás Oakland con su pitcheo profundo y bateo dañino, frente a la solidez de Atlanta, pero, olvidémonos de ellos que murieron temprano.
Cadáveres aparte, la Serie Mundial del 2002 es entre Gigantes y Angeles, dos equipos que no fueron capaces de ganar sus divisiones, pero que lograron sobrevivir gracias al invento de “los comodines”… Fueron los dos mejores segundos lugares en cada liga y ahora están sobre las huellas de los Marlins de 1997, el primer equipo de ese tipo, en llegar y ganar una Serie Mundial.
No es hora para lamentarse sino para disfrutar del espectáculo que desde 1903, garantiza el Clásico de octubre… Ni siquiera el tenebroso capítulo de los Medias Negras en 1919, con Joe “Descalzo” Jackson, supuestamente tratando de fallar en cada turno al bate, pero acercándose a los 400 puntos, ha afectado la emoción de estas Series.
¿Qué puede ser lo predecible?.. Nada por supuesto. Y es que las predicciones se han devaluado después que los Dodgers en 1966, pese a Sandy Koufax y Don Drysdale, fueron barridos por los Orioles; así como los aparentemente cojeantes Dodgers de 1988, de Kirk Gibson y Orel Hershiser, acabaron con los todopoderosos Atléticos de José Canseco y Mark McGwire.
Pero, aunque no se abra espacio para las predicciones, las especulaciones siempre consiguen estar en primera fila.
¿Será esta la Serie Mundial que Barry Bonds ha soñado?.. Después de obtener su primer cetro bateo con la impresionante cifra de 370 puntos encima de los 38 años, Bonds, bateador explosivo de 73 jonrones en el 2001, registró un promedio de 286 con 4 jonrones y 10 remolques en los 10 juegos de Play Off… Si la presión no lo atrapa, más allá del terrible temor que le tiene el pitcheo enemigo, Bonds puede colocarse en el sendero de Mickey Mantel o de Reggie Jackson, auténticos Mr. Octubres.
¿Podrá Jarrod Washburn saltar al estrellato después de una temporada de 18 victorias, agregando otro triunfo y 2.84 en efectividad en los Play Offs?.. La época en que pitcheres como Bob Gibson, Mickey Lolich, Lew Burdette, eran ganadores de tres juegos en estos clásicos, pertenece a la mitología del béisbol, como la batalla de Hércules con el León de Nemea, o la estocada de Ulises al Cíclope.
¿Qué tan decisivos resultarán los rematadores Rob Nen y Troy Percival?.. Ellos son capaces de rescatar a alguien en el propio infierno, pero necesitarán apoyo previo… Vamos, esa combinación de esfuerzos que hizo grandes a los Atléticos de Darold Knowels y Rollie Fingers… Intentar fijar quién es más efectivo entre Nen y Percival, es tan difícil, como establecer diferencia en la elocuencia de Saint Just y Vergnaiud en aquellos tiempos de la Revolución Francesa.
¿Y LOS CEREBROS?
¿Quién mas lúcido entre Dusty Baker y Mike Scioscia? Ellos coincidieron en el roster de los Dodgers en la temporada de 1980, cuando Scioscia debutó, y por supuesto, la ventaja de Baker se fundamenta en su amplia experiencia y el reconocimiento a su habilidad.
¿Quién con mayor capacidad de agresión?.. Entre Rich Aurilia y Benito Santiago, pasando Kent y Bonds, los Gigantes concentran su carga de dinamita, pero los expertos consideran más compacta la alineación de Anaheim.
Colocando a un lado lo discutible de varios brazos abridores, debe ser una buena serie, lejos de la alarmante mediocridad que vimos en 1989 entre Gigantes y Atléticos… Así que, tomen asiento señores y abróchense los cinturones.