Idania A. Useda R.
Las noches para mí eran lindas
porque él estaba en su crucero
porque navegaba allá en el cielo
como en un inmenso océano
tendría entonces a su lado
agujas y dedos que tejen glorias
con la presencia de un lucero congelado
en los cantores olímpicos de la memoria
sólo la Luna entiende lo que digo
escondida tras el volcán
ella confía mi gran secreto
en la noche negra como alquitrán
tú “mi perla sagrada”
tú “mi piedra preciosa”
tú “mi angustia esperada”
tú “como estrella esplendorosa”
iluminaba la noche negra
consiguió traer la luna
escondida va en su sonrisa
como su alma ninguna
por eso tengo la confianza
de que la noche no es un error
es tan sólo la esperanza
de volver a ver tu amor.