- El presidente del Grupo Promérica, dueño del Banco de la Producción (Banpro), apuesta en una inversión que para él es la más rentable: la educación. Ramiro Ortiz, un nica peculiar por su aspecto: rubio y ojos claros, cree que el acceso a los beneficios educativos aún es un sueño en Nicaragua, pero está metido de lleno para facilitarlo.
Gustavo Ortega Campos [email protected]
Es muy accesible y elocuente, Ramiro Ortiz Mayorga es un leonés de pura cepa y es muy apasionado de su León natal, al punto que ha realizado inversiones culturales de gran cuantía para satisfacer a sus coterráneos a través de una Fundación que preside su esposa.
Banquero de muchos años, atendió con mucha expectativa la realización de esta entrevista en su despacho ubicado en el segundo piso del antiguo edificio de Pribanco, en Carretera a Masaya. Una oficina bastante sobria y sencilla acorde a su personalidad. Las casi dos horas de la entrevista transcurrieron sin percibirlo, de no ser por unos problemitas técnicos que forman parte de los numerosos gajes de este oficio.
Casado con cinco hijos y seis nietos a quienes dice adorar, trabajó de subordinado con otros banqueros que hoy en día son su competencia, aquí mismo en Nicaragua y fuera del territorio.
Habló sin tapujos acerca de lo que le tocó vivir cuando su banco, el Banco de la Producción (Banpro), apareció en los medios de comunicación en el medio de la maraña provocada por actos irregulares cometidos por altos funcionarios del gobierno anterior en el caso de los “checazos”, “uno nunca sabe si un cliente es mal portado”, comentó.
A sus 57 años, Ramiro Ortiz aún recuerda con mucha nostalgia y agradecimiento, las enseñanzas logradas en el Colegio La Salle de León, su ciudad natal. Y rememora la figura del Hermano Benito Santiago, una de las personas a quien le agradece el lugar que hoy ocupa. “Fue mi guía espiritual y educativa”, señala.
¿Cómo logra Ramiro Ortiz establecer un banco en Nicaragua?
En 1979 salí del país con la revolución, igual lo hizo el doctor (Ernesto) Fernández Holmann que era quien lideraba la parte ejecutiva del Banco de América. Él me invitó a que me hiciera responsable de la administración, en esa época el banco se cambió de nombre para llamarse BAC International Bank, esto hoy día es una institución liderada y controlada por la familia Pellas Chamorro con quienes tuve el gusto de trabajar por un período bien largo.
Es curioso, ahora ellos están en otra acera, uno es presidente del Banexpo y los Pellas siguen en el BAC…
Cuando salimos de Nicaragua, el BAC era un banco sólo para nicaragüenses, una semilla chiquitita y lo que logramos hacer primero fue reafirmar su presencia en el ámbito internacional y desarrollarlo en todos los países donde hoy día se encuentra…
Trasciende de Centroamérica…
Está en la región entera, igual se vuelve la semilla para todas las otras actividades del Grupo, fue una operación muy exitosa, diría que logró afianzar todas las demás actividades que venían desarrollándose.
¿Y cuándo es que se da su separación?
Con el objeto de ampliar mis actividades personales, abandono el Grupo BAC, algo así como 10 años y comienzo el establecimiento de Banpro y todas las otras instituciones que hoy en día conforman una alianza personal… estamos hablando del Grupo Promérica, que a diferencia del BAC son participaciones de inversionistas locales en cada país (once) y algunos inversionistas regionales comunes, lo que refleja que hoy en día la estructura de propiedad de cada uno de estos proyectos no es necesariamente igual a la otra.
Todo esto es producto de su experiencia, suena fácil…
Lo que he hecho en toda mi vida ha sido banca y sentía que podía hacer esta actividad y auné a un grupo de gente en Nicaragua como primer paso para hacer el Banco de la Producción, la respuesta de los empresarios amigos fue muy espontánea y logramos consolidar un grupo magnífico, con los que tradicionalmente no estaban ligados a una institución financiera en Nicaragua…
¿Por ejemplo?
Don Mario Rappaccioli (q.e.p.d.) y su hijo, la familia Gurdián Terán, en todos esos grupos la participación sigue siendo amplia. Luego vino el desarrollo de la banca privada en Nicaragua, hay una serie de conceptos que hay que ir aprendiendo con las nuevas tecnologías y nuevos estilos. En esa oportunidad persuadí a don Arturo Arana, de quien conocía su excelencia bancaria, para que viniera a hacerse cargo de la administración del banco y lo ha hecho con mucho éxito.
¿Qué tanto éxito?
El banco ha venido consolidándose en diferentes aspectos hasta ubicarse hoy en día como el banco de mayor cantidad de activos en el país, de mayor rendimiento, de mayores depósitos, de mayor calidad y mayor número de clientela, un banco líder muy consolidado. El siguiente banco nos sigue con una diferencia importante… Ahora nos estamos respaldando con tecnología y reorganizándonos luego de las adquisiciones que se hicieron.
Hablando de esas adquisiciones, se habla de que eran negocios “amarrados” de previo, eso se dice porque dos de los bancos liquidados pasaron a manos del Banpro.
Las operaciones de Interbank… era un banco que estaba intervenido por el Estado, con una garantía abierta para todos los depósitos y por otro lado con un Amparo de la Corte Suprema (de Justicia), con lo cual no se podía proceder a su liquidación, hubo una coyuntura de que estaban en una posición sin salida, no podía liquidarse y a su vez estaba con una garantía abierta.
Pero ¿les avisaron de esto a todos los bancos por igual?
Sí, hicieron un llamado (la Superintendencia de Bancos) al cual sólo nosotros nos presentamos, los otros bancos que estuvieron presentes no llevaron ninguna oferta, sin embargo no se licitó por los impedimentos legales, para poder hacerlo hubo necesidad de una negociación con los socios existentes en ese momento para que pudiera liberarse el Amparo y que se eliminara la garantía total ante el Banco Central. Hablamos con los socios del banco en unos términos para poder realizar las transacciones.
¿Mucho interés en Interbank?
El Banpro en lo que se beneficia es en atraer una masa de clientes importantes al banco, pero esos resultados tienen sus riesgos, cualquier otro banco pudo haber tomado esta decisión, sin embargo nosotros fuimos los que nos tomamos el riesgo. El incremento de la masa de clientes evidentemente tiene un beneficio para la institución.
¿Qué pasó con el Banic?
También fue una operación abierta, una licitación pública, tiene el mismo efecto. Aquí el Estado igual tenía abierta su garantía a los depositantes, el país se beneficia porque deja de existir la incertidumbre y el caos que pudo ser creado por una crisis financiera.
Si no hubieran ocurridos estas adquisiciones ¿qué nos esperaba?
Hubiésemos llegado a una situación que vivió Argentina, se llega a tener una desconfianza en el sistema financiero y los ahorrantes comienzan a dudar de la estabilidad del sistema. Independientemente de los diferentes criterios, y con esto no quiero crear, ni iniciar ninguna polémica, pero se evitó una crisis limitante. En todo este proceso de establecimiento de la actividad financiera hemos pasado por un aprendizaje donde, como en toda economía abierta, distintos elementos de la sociedad económica pueden participar en la banca… pero alguna gente no tenía la preparación para profundizar en una industria que requiere de muchos elementos profesionales y especializados para tener control de las operaciones y entonces con algunas circunstancias específicas cada institución se vio afectada por la falta de respaldo o por la inocencia sobre el negocio bancario.
¿Ya la banca está bien?
Nos hemos venido consolidando, nosotros no fuimos el único banco que adquirió instituciones, anteriormente se habían presentado otros casos. Es muy importante decir que nosotros no adquirimos las instituciones, adquirimos los activos y pasivos que nos correspondieron en las licitaciones.
Dice que se pudo evitar una crisis, pero el Banpro se vio involucrado en otra crisis: “los checazos”, esta situación puso al Banpro en la palestra pública…
Como institución, en este proceso que todavía continúa, hay que estar muy consciente de la envestidura oficial de los protagonistas de estas actividades, y realmente Banpro no es la única institución afectada por brindar servicios a las instituciones del Estado, lo que sí es cierto es que Banpro es quien tiene la menor capacidad de presentarse en los medios para poder persuadir la presentación de sus actividades. En algunas oportunidades en los medios se presentaban cosas que no tenían relación.
Pero los cheques estaban ahí…
Lamentablemente cuando salieron esos cheques de 28,000 y 25,000 dólares no tenían relación con la magnitud de poner en riesgo a la institución con el seguimiento del caso. Yo creo que todo mundo maduró, maduramos nosotros, maduró el sistema porque las otras instituciones buscaron cómo protegerse y maduraron los medios (de comunicación), al darse cuenta que la creación de un sensacionalismo como éste no era de beneficio de todos. Después las noticias se fueron concentrando en las actividades de estas personas involucradas.
¿Qué dijo Ramiro Ortiz cuando leyó el nombre de su banco en un titular?
La primera reacción es decir aquí hay un problema, quiero darme cuenta de lo que está pasando, entonces profundizo, se hace una investigación y salí a los medios para que estuvieran claros que un tema de un cliente mal portado no es un tema de seguridad del banco y ese fue el mensaje que di.
No necesariamente tenía usted que enterarse que el señor Byron Jerez y compañía eran mal portados…
Es muy difícil encontrarse con instituciones del Estado que están investidas con la autoridad, de que se pueda percibir alguna transacción en contra del Estado mismo, esas son experiencias que ahora estamos adquiriendo para el futuro, en el pasado no se habían visto.
¿Esa coyuntura los afectó como banco?
No, lo que nos dio fue madurez, porque hemos encontrado flancos que desconocíamos de los que hay que protegerse dentro de la actividad financiera.
¿Cómo es ahora la relación con el Estado?
Siempre sigue tranquila, inclusive en esos momentos el banco siempre estuvo abierto y sigue abierto para las autoridades judiciales y a las necesidades que siempre se tengan. No hay una participación de negativismo, ni siquiera encontramos, ni mantenemos actitud negativa para nadie, ni par las autoridades, ni para los medios. Fue una experiencia nueva.
Existe participación accionaria en Banpro por parte de funcionarios o ex funcionarios del gobierno. Se habla de que el ex presidente del Banco Central estaba ligado a ustedes… incluso con el ex presidente Arnoldo Alemán.
Aquí hay cosas completamente distintas, el doctor (Noel) Ramírez, cuando estuvo en INCAE fue asesor nuestro y su señora adquirió 25,000 dólares en acciones y creo que todavía las tiene, pero eso frente a un capital de 25 millones no sirve para tener influencias. Es más en las transacciones que nosotros hicimos donde estaba involucrado el Banco Central, el doctor Ramírez no favorecía las transacciones y realmente se vio forzado por las necesidades del país.
Cerremos una ventana y abramos la puerta, acaban de oficializar la construcción de la Plaza Banpro, una millonaria inversión que incluye un gran supermercado y un hotel, ¿vendrán más planes?
Estamos pensando desarrollarnos en bienes raíces, pues queremos apoyar en la solución de los problemas de vivienda del país, hemos sostenido pláticas con gente del exterior que han producido viviendas masivas y que tienen tecnologías que pueden ser aplicadas en Nicaragua. Estamos esperando que el clima político esté más tranquilo para invitar a los inversionistas a que visiten Nicaragua.
La inversión del supermercado Price Smart ha sido recogida como una señal positiva…
Claro, la construcción iniciará en la primera semana de enero y su apertura se perfila en la primera semana de agosto. Eso es ya. Una cosa genera otra, estamos permanentemente en la búsqueda de soluciones para Nicaragua, no sólo en la parte financiera, queremos ayudar a resolver los problemas.
En toda sociedad existen responsabilidades del empresario, no puede abstraerse de las circunstancias, asimismo tiene la responsabilidad de participar en las soluciones sociales que tiene el país, nosotros sí hemos tomado esa responsabilidad en serio. En menos de un año hemos cooperado en más de 60 proyectos sociales.
La empresa no sólo está en capacidad de producir beneficios económicos a sus dueños y empleados, sino que tiene la capacidad de poder influir en el beneficio social que pueda impactar en la economía donde se desarrolla y créame que poco dinero va muy largo en este país, lo más importante es la voluntad y nosotros hemos entrado de lleno en esa voluntad.
ECONOMISTA AGRÍCOLA Y BANQUERO DE LA PRODUCCIÓN
Ramiro Ortiz se graduó en Economía Agrícola en la Universidad Texas A&M y realizó su maestría en la misma profesión.
Trabajó en el Banco Central de Nicaragua (BCN) por varios años, donde se dedicó a ver los aspectos económicos del sector agropecuario.
Posterior al terremoto de 1972, ocupó el cargo de gerente regional del Banco de América en la región de Occidente, donde se promovieron inversiones en agronegocios.
Luego se separó del Banco de América que después pasó a llamarse BAC International Bank, de la familia Pellas y empezó a trabajar con empresarios de varios países, en la creación del Grupo Promérica, que en Nicaragua tiene como cara visible al Banco de la Producción.
Admirador de religiosos
Ensimismado en su plática por apoyar el acceso a la educación a todos los niveles, Ramiro Ortiz, se declara firme admirador del sacerdote Fernando Cardenal, ministro de Educación durante el gobierno sandinista y promotor de la Campaña Nacional de Alfabetización en 1980.
“Fernando Cardenal ha hecho una de las labores más extraordinarias en el país y a nivel técnico lo ha hecho el padre (Azarías H.) Pallais y en León la labor hecha por el Colegio La Salle”.
Se refirió a la labor de los religiosos que dirigen el Centro Juvenil Don Bosco en Managua, “existen en el país acciones que apoyándolas pueden dar soporte a que el acceso a la educación se amplíe”.
Considera que la empresa nicaragüense ha reaccionado de manera positiva para apoyar el acceso a la educación, “si bien no vamos a poder a resolver todos los problemas, tenemos facilidades para llegar a resolver algo del problema en cooperación con el Estado, pues la responsabilidad primaria es del gobierno”.