- Félix Martín Cuadra se tomaba unos tragos, cuando de pronto llegó un hombre armado y luego de cruzar unas cuantas palabras sonaron los balazos que acabaron con su vida
- Un hijo de la víctima que lo acompañaba no pudo hacer nada para evitar que corriera la sangre. Al parecer, todo se debe a problemas de propiedad
Luis Alemán [email protected]
La calma en Villa El Carmen fue alterada. Dos disparos dejaron como resultado un muerto y un lesionado. Félix Martín Cuadra Mojica perdió la vida la noche del pasado domingo a manos de Ricardo Cruz Flores, quien le propinó dos balazos en el pecho con un revólver calibre 38.
Nadie sabe a ciencia cierta lo que antecedió a los disparos, Manuel Salvador Figueroa —esposo de la dueña del bar donde ocurrieron los hechos y quien resultó herido en el pómulo izquierdo, al intentar detener al homicida—, recuerda que sólo vio cuando Félix Martín se abrazó a Ricardo y poco a poco fue cayendo al suelo herido de muerte.
Un informe de la Policía de Villa El Carmen señala que el homicidio se registró a las 10 de la noche del domingo, en el bar La Pasadita, de la comarca de Samaria.
Félix Martín había llegado unos minutos antes y estaba en una mesa tomando su primera cerveza. Mientras en las afueras del local estaba su hijo Félix Cuadra, a quien no le dio tiempo de nada.
Según los testigos, de pronto apareció Ricardo Cruz Flores en total estado de ebriedad, y se fue reclinado a unas barandas hasta llegar a la mesa donde estaba el ahora difunto. Algunas palabras se cruzaron ambos hombres, lo cierto es que Félix se levantó de la mesa, tomó la botella de cerveza y se fue a un despachador.
Al parecer, Ricardo insistió, y a como pudo se fue hasta donde estaba Félix, a quien le gritó: “Ahora me vas a pagar lo que me debés”. Inmediatamente se escucharon dos disparos y el abrazo final.
El suboficial mayor Alcides Aburto, investigador de la Policía de Villa El Carmen, confirmó que por casualidad pasaban por el lugar dos policías en una motocicleta, y fueron ellos quienes persiguieron a Ricardo.
Al sentirse perseguido realizó varios disparos contra los uniformados, quienes respondieron con una escopeta que portaban. Los policías siguieron cerca de trescientos metros a Ricardo, quien en su huída chocó contra un cerco y se cayó.
Luego de dejar tirado el revólver en cuyo tambor quedaron los seis cartuchos disparados —dos contra la humanidad de Félix y cuatro en contra de los policías—, el homicida logró escapar por una cañada cercana.
VENGANZA
Victoria del Socorro Mendoza Mojica, hermana del ahora occiso, relató que Félix salió a las 5 de la tarde del domingo rumbo a Samaria a traer unos sacos para empacar carbón, labor a la que se dedicaba.
En el camino de regreso optó por pasar por el bar La Pasadita, y fue ahí donde lo encontró Ricardo Cruz, quien meses atrás había ofrecido bala y machete contra la familia Cuadra Mojica, a causa de un diferendo por tres cuartos de manzana de tierra que habían heredado de su difunta madre.
Explicó que Ricardo asumió como propio el problema de unas tierras que Manuel Mendoza —hermano de María Lourdes Mojica, madre de los Cuadra Mojica— reclamaba como propias, pero que había perdido luego que una resolución judicial falló en su contra.