- Oposición exige la renuncia del
Presidente o si no amenaza con paralizar el país el próximo 21 de octubre - En Venezuela se vive un tenso ambiente por el supuesto descontento en las Fuerzas Armadas, afectadas
aún por el fallido golpe de abril
AP
CARACAS.- Las principales calles y avenidas de Caracas fueron escenario ayer de una nueva medición de fuerzas, en la que los partidarios del presidente Hugo Chávez salieron a marchar en un intento por demostrar que el gobierno, afectado por una severa crisis política y económica, conserva un importante respaldo popular.
En torno a esta celebración oficialista hay gran expectativa debido a la posible intervención de Chávez, luego que asociaciones civiles y las mayores organizaciones empresariales y sindicales del país le dieron el jueves un ultimátum: que renuncie o llame a elecciones de inmediato o enfrente un paro general a partir del 21 de octubre.
El ultimátum fue expresado luego de una multitudinaria marcha en la que más de un millón de personas desfiló por la capital venezolana para exigir el adelanto de elecciones. El gobierno le ha restado importancia al ultimátum y sostiene que sólo aceptará un referendo revocatorio en agosto de 2003, como lo permite la Constitución, por ser la mitad del período de gobierno.
Portando banderas venezolanas, pancartas a favor del gobierno y afiches de Ernesto “Che” Guevara, icono de la guerrilla izquierdista, decenas de miles de personas, provenientes de diversos estados del país, marcharon por las calles de Caracas cantando consignas como: “Chávez los tiene locos” y “A Venezuela no la para nadie”.
“Chávez está aquí para quedarse, la oposición está equivocada si cree que va a sacarlo del poder otra vez”, dijo Robinson Cañizales, un maestro de 45 años.
“La inmensa mayoría del pueblo está con Chávez. Déjenlo gobernar en paz. Nosotros, el pueblo, no vamos a permitir que un pequeño grupo de privilegiados le den un golpe”, dijo Jesús González, un desempleado de 27 años que portaba una boina roja, uno de los símbolos que identifican a Chávez.
SE RUMORA DESCONTENTO DE LAS FUERZAS ARMADAS
El acto oficialista se realiza en medio de un tenso ambiente dominado por rumores de descontento en las Fuerzas Armadas, aún afectada por el fallido golpe de abril. El jueves, el tercer oficial de importancia del alto mando militar, vicealmirante Álvaro Martín Fossa, denunció irregularidades en los procesos abiertos contra más de una decena de altos oficiales disidentes.
A este caldeado escenario se suman los problemas fiscales y una severa recesión económica.
El alcalde de Caracas, Freddy Bernal, declaró que el partido oficialista, Movimiento Quinta República, aspiraba reunir en el centro de la capital a más de millón y medio de personas.
Bernal dijo a la agencia oficial Venpres que el acto popular celebra “la vuelta al poder del comandante Chávez y la derrota de la conspiración y el golpismo”.
Chávez fue brevemente depuesto en la madrugada del 12 de abril, cuando jefes militares anunciaron su renuncia, horas después de la sangrienta protesta callejera en la que murieron baleadas 19 personas.
Fue restituido en el cargo dos días después en medio de manifestaciones demandando su regreso y la rebeldía de militares que rechazaron el gobierno provisional.
Chávez ha dicho que con el allanamiento de las viviendas de algunos oficiales disidentes y líderes opositores se frustró la semana pasada una nueva intentona golpista.
El alcalde capitalino precisó que 2,500 guardias nacionales y policías se apostaron en varios puntos del centro de Caracas para garantizar el orden público y evitar posibles desórdenes callejeros.
“Estamos demostrando que no hemos perdido la calle, sino que se pierde vista por tanta gente que apoya al comandante Chávez”, manifestó el diputado oficialista Luis Tascón.
Desde comienzos de este año los partidos opositores y organizaciones civiles han realizado varias multitudinarias marchas en la capital venezolana para acentuar su presencia en las calles —escenarios de medición política— que antes habían sido dominadas por el oficialismo.
GIRA POR EUROPA
Con el fin de disipar las dudas que hay sobre su gobierno y estrechar lazos con sus socios europeos, el presidente venezolano Hugo Chávez comienza hoy una gira de cinco días por Europa, la cual incluirá Francia, Italia, Gran Bretaña y Noruega. La agenda oficial del periplo comenzará el 15 de octubre en París, donde sostendrá un encuentro con su colega francés Jacques Chirac, confirmó la cancillería venezolana a la agencia estatal de noticias Venpres.