- Asegura que no ve en congelamiento indicios de culpabilidad de Arnoldo Alemán
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/LA [email protected]
La acción de Estados Unidos de congelar las cuentas bancarias de dos de los hijos del diputado Arnoldo Alemán, fue calificada por el cardenal Miguel Obando, Arzobispo de Managua, como “una situación difícil para el momento que vive el país”, y rogó para que se mantenga la paz, la concordia y la armonía, tras pedir al Creador que “nos ilumine a todos”.
No obstante, Su Eminencia dijo escuetamente que no lo considera como un indicio de la culpabilidad del ex presidente Arnoldo Alemán en cuanto al supuesto uso fraudulento de los bienes del Estado, pero señaló que “el proceso que se está siguiendo a la familia Alemán y los recursos que ellos pongan hará que brille la verdad”.
Obando, por otra parte, avaló la decisión de la juez Ileana Pérez por dar libertad a Mario Medrano y Ausberto Narváez, ambos procesados por el fraude al Canal 6, por 1.3 millones de dólares.
Señaló que le parece bien que la juez después de examinar el caso los dejara libres, pues “es propio del sabio cambiar de parecer cuando no hay culpabilidad”.
El Cardenal, que presidió ayer miércoles una homilía privada en la Iglesia del municipio La Paz, de Carazo, fue recibido por el pueblo cristiano y los sacerdotes de la zona en abierto apoyo a los últimos señalamientos que se le han hecho a la Iglesia Católica y a su pastor, respecto a la audiencia sostenida con Daniel Ortega.
REELECCIÓN DE RIVAS FUE «COINCIDENCIA»
Al respecto, dijo que la visita de Ortega fue tan sólo una coincidencia con la reelección de Roberto Rivas en la presidencia del Consejo Supremo Electoral, tema que se abordó en el sentido de arreglar los problemas, pero “en ningún momento, se dijo hay que elegir a tal o cual persona”, recalcó.
El cardenal Miguel Obando dijo que el líder del FSLN solicitó audiencia con anticipación para hablar con él, lo que sucedió muchas veces cuando fue presidente. Señaló que conversaron sobre trabajar en pro de los pobres, sobre la situación del Río San Juan y el impuesto aplicado a Honduras, la dureza del fondo monetario y el capitalismo salvaje, que el mismo Papa condena.
DERECHO A LA INJERENCIA
Por su parte, monseñor Bismarck Carballo, Vicario Episcopal de Carazo, defendió el derecho de la Iglesia a intervenir en la política nacional, y aseguró que existen dos tipos de política, una en sentido amplio y otra en sentido estricto, al referirse a la crítica que se ha vertido por la supuesta injerencia de la Iglesia en la resolución de la crisis del Poder Electoral.
Explicó que en sentido amplio “es la búsqueda del bien común, y en el sentido estricto corresponde a los partidos, pero cuando se quiere confundir a la opinión pública se trata de mezclar los dos conceptos y se descalifica la acción de la Iglesia en áreas estrictamente partidistas”, dijo Carballo.
“Los católicos le creemos al Cardenal y sabemos que no hay ningún pacto, y cualquier afirmación es sólo para desvirtuar la autoridad de la Iglesia”, afirmó, tras ratificar el mensaje que los sacerdotes de Carazo hicieron a través de un documento que fue enviado un día antes en solidaridad con el Cardenal.