Sonriente, don José de Jesús Palacios, recibe la silla de ruedas donada por el licenciado Ernesto Boschí, Presidente de la Fundación Pierra y Antonio Ferrerio.

Don José ya tiene silla de ruedas

Luis Alemán [email protected] Don José de Jesús Palacios ya tiene su silla de ruedas. Después de casi dos semanas de estar postrado en una banca, frente al Hospital Infantil Fernando Vélez Paiz, ya se podrá movilizar. Este señor, mayor de 90 años, fue despojado de su silla de ruedas por varios desconocidos, que aprovecharon que […]

Luis Alemán [email protected]

Don José de Jesús Palacios ya tiene su silla de ruedas. Después de casi dos semanas de estar postrado en una banca, frente al Hospital Infantil Fernando Vélez Paiz, ya se podrá movilizar.

Este señor, mayor de 90 años, fue despojado de su silla de ruedas por varios desconocidos, que aprovecharon que éste se encontraba dormido, para robarle su único medio de movilización.

“Para que no me robaran, yo me amarraba la silla con un mecate a mi muñeca, pero los bandidos cortaron el mecate”, relató don José de Jesús, semanas atrás, cuando LA PRENSA descubrió su lamentable situación.

A partir de ahora, don José está feliz, pues una organización altruista, la Fundación Pierra y Antonio Ferrerio, le donó una silla de ruedas, después de haber conocido a través de las páginas de este diario la situación en la que quedó don José de Jesús, luego que inescrupulosos le robaran su silla.

La entrega del medio de movilización la realizó el licenciado Alberto Boschí, presidente de la Fundación, quien relató que le dio mucha tristeza leer en el diario LA PRENSA la lamentable situación de don José de Jesús.

“Es lamentable que ocurran esas cosas”, dijo Boschí, al momento de entregar la silla a don José, quien se mostró muy alegre ante la presencia de los funcionarios de la Fundación Pierra y Antonio Ferrerio.

Don José de Jesús Palacios, es originario de Carazo, y cuando niño viajó en tren hasta la ciudad de León en busca de un hermano que estaba en esa ciudad. Desde entonces se quedó ahí, logrando años más tarde trabajar en el diario El Centroamericano, como despachador de éste a los diferentes puestos de venta.

Hace 10 años fue víctima de un accidente de tránsito en la ciudad de León. Los huesos de una de sus piernas quedaron desbaratados, perdiendo la movilidad totalmente al no poder recuperarse de sus fracturas.

Desde hace unos siete años, vive en los alrededores del Hospital Fernando Vélez Paiz, y a pesar de tener cerca de 20 hijos, éstos casi no lo visitan.

Uno de ellos es Ismael Palacios, quien vive en Costa Rica, lo visitó recientemente y sólo le dejo unos centavitos y se fue. Otro, vive a unas cuadras del Vélez Paiz, pero no lo trata muy bien y hasta ha intentado golpearlo.

ANCIANO MALTRATADO

“Estoy cansado de esta vida”, afirma don José de Jesús, quien se lamenta que las personas que pasan por el lugar le gritan que es un viejo chancho porque hace sus necesidades fisiológicas en el mismo lugar donde se mantiene, debido a que no tenía su silla de ruedas.

“Me gritan que soy un viejo chancho”, afirma don Juan José, quien seguidamente reflexiona que “nadie, ni siquiera, puede imaginarse los esfuerzos que hago para sobrevivir”.

Un samaritano le regala todas las mañanas un vaso de leche agria, la cual constituye el único alimento que prueba en todo el día.

QUIERE IR A UN ASILO

Afirma que desea estar en un asilo para ancianos, “me vinieron a convencer para llevarme a un asilo, pero sólo me dieron un alegrón y no regresaron”, afirma este anciano, que gracias a la divulgación que hizo LA PRENSA y a la Fundación Pierra y Antonio Ferrerio ya tiene su silla de ruedas.  

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