Edgard Rodríguez C. [email protected]
La emoción, la espectacularidad y el dramatismo no son patrimonio de esas grandes franquicias como los Yanquis, Dodgers o Bravos. Sin embargo, está claro que nos dirigimos invariablemente hacia una Serie Mundial extraña.
De persistir la tendencia que ha dejado en el camino a los favoritos, este clásico de octubre debe ser entre los Gigantes y Mellizos, que no cuentan con el aval de los expertos, quienes les ven más chance a Ángeles y Cardenales.
No obstante, para suerte de San Francisco y Minesota, los partidos no se juegan en el papel. Y si se jugarán las series, es porque nadie es tan inteligente para saber de antemano qué ocurrirá, pese a la seguidilla de sorpresas.
Pero aun cuando la Serie Mundial fuese entre Ángeles y Cardenales, estaríamos en presencia de una Serie Mundial que nadie anticipó. Anaheim tiene una larga historia de fracasos. Desde que nació en 1961, no han ganado nada.
Y San Luis, que realizó tres viajes al clásico en los ochenta, de la mano de Whitey Herzog, y que ganó en dos ocasiones, tiene una hilera de tres caídas en línea desde que el promocionado mentor Tony LaRussa ha estado al timón.
Para estos días de octubre, lo usual ha sido ver batallando a los Yanquis por un lado y los Bravos por el otro. Incluso, Oakland llegó a ganar mucho respeto, mientras Arizona parecía inmune con Randy Johnson y Curt Schilling en su staff.
Pero en lugar de avanzar, todos ellos rebotaron ante tropas que lograron un crecimiento extremo y los enviaron temprano a casa. Anaheim impactó ante los Yanquis con su fuego y Minnesota le hizo muecas a los Atléticos.
Los Bravos volvieron a tropezar y eso provoca una hendidura en su perfil: no ganan los grandes partidos, mientras que Arizona, que le pasó rezando a Johnson y Schilling todo el año, se vio sin nada que ofrecer una vez que éstos salieron.
Ahora es el momento de los Gigantes, quienes están entusiasmados por el hecho de que Bonds se ha sacudido su incapacidad de batear en play offs. Y San Luis espera sobrevivir sin Scott Rolen en su alineación. Ellos son la noticia ahora.