Gerardo y Ruth Mantei, el matrimonio que atribuye a Dios la misión de servicio que brindan a través de Nehemías.

Matrimonio al servicio de la niñez y jóvenes desprotegidos

Desde Alemania y Guatemala llegaron a Santa Teresa, con el propósito de ayudar a los niños pobres y abandonados. Se trata de Gerardo y Ruth Mantei, un matrimonio que hace tres años inició su misión en el colegio cristiano Nehemías, un centro que aseguran nació por un mandato divino Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/SANTA [email protected] “Hace dos […]

  • Desde Alemania y Guatemala llegaron a Santa Teresa, con el propósito de ayudar a los niños pobres y abandonados. Se trata de Gerardo y Ruth Mantei, un matrimonio que hace tres años inició su misión en el colegio cristiano Nehemías, un centro que aseguran nació por un mandato divino

Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/SANTA [email protected]

“Hace dos años tomaba licor, fumaba, andaba con malas compañías, me perdía de mi casa por varios días y hasta presencié cuando mis amigos violaron a una muchacha”. Ésta es parte del testimonio de un adolescente de 16 años que decidió apartarse de ese mundo y “aceptar a Jesús” en su vida.

El jovencito refirió que su gran cambio se lo debe a Dios y al Colegio Cristiano Bilingüe Nehemías, que le abrió la puerta de la esperanza. Pero también agradece a su madre que fue quien lo llevó a ese lugar, donde ahora es un buen alumno, hace deporte y, sobre todo, lo alejó del vicio.

Otro joven de 16 años, que ahora se perfila como el mejor alumno de su curso, confesó haber estado atrapado por un año en la adicción del pegamento, vicio que lo alejó de su familia. “Ahora soy otro, aquí he transformado mi vida”, aseguró.

SUPERANDO LA SOLEDAD Y EL ABANDONO

Dolorosos recuerdos lastiman el corazón de muchos niños y adolescentes que buscaron refugio bajo el alero de este centro de estudio. Esas penurias afloran sobrecogidas por el llanto en Carol, una niña de 12 años, que sólo alcanzó a decir: “Mi corazón está muy triste porque no tengo mamá ni papá”.

Con dificultad explica que su madre la abandonó a ella y a sus cinco hermanos hace seis años para irse a Costa Rica, desde donde nunca regresó a hacerse cargo de ellos porque hizo otro hogar. Lo mismo dijo de su padre, quien formó otra familia, y a pesar de habitar en el municipio de Dolores, tampoco los ha ayudado.

A su corta edad, el dolor lo lleva a flor de piel, pues la soledad y el abandono en que creció junto a sus hermanos es una realidad que no logra entender. Dijo que sus hermanas ahora tienen 6 y 10 años, y sus hermanos mayores 19, 16 y 17, los que crecieron trabajando en una panadería para ganarse la vida.

Explica que ella y sus hermanas quedaron con una tía, pero también deben trabajar para tener derecho a un techo y un plato de comida. Carol sueña con que algún día la suerte les cambie, espera crecer y hacer una carrera para enfrentar la vida. Cuenta que en el centro estudia inglés, computación y cursa su cuarto grado de primaria.

NIÑOS DE LEÓN Y MATAGALPA

Oscar Reyes, director del centro Nehemías, informó que éste tiene una matrícula de 250 niños y adolescentes, originarios de León, Matagalpa y Carazo, los que en su mayoría son de las comunidades rurales de Santa Teresa, pero hay alumnos de La Conquista y Jinotepe.

Explicó que el objetivo es formar jóvenes para prepararlos a la vida, dándoles herramientas de aprendizaje, pero también les ofrecen orientación cristiana para sanar sus heridas.

El programa de ayuda contempla educación preescolar, primaria y secundaria hasta tercer año, aunque la meta es proyectar el quinto año en 2003.

Indicó que la mayoría del alumnado recibe educación de forma gratuita, pero citó que hay un cobro simbólico de 20 córdobas para primaria y 40 para secundaria, para aquéllos que pueden aportar al centro.

El programa contempla desayuno y refrigerio diario para todos los alumnos, clases de inglés desde preescolar hasta último año de secundaria, y computación desde cuarto grado. Reyes dijo que agregan valores morales y cristianos, y este primer semestre los resultados de aprobación fueron del 75 por ciento en primaria y el 67 en secundaria.

UNIDOS PARA AYUDAR

Gerardo Mantei, representante de Nehemías en Nicaragua, explicó que el colegio nació hace tres años, luego de que la Alcaldía de Santa Teresa donara el terreno a ese ministerio, en respuesta a sus gestiones. Hoy está al frente de este proyecto junto a su esposa Ruth, originaria de Guatemala.

En 1992 llegó a Jinotepe, originario de Alemania, por referencia de un amigo, y al ver la pobreza de los habitantes del barrio Los Mameyes, se preocupó, por lo que decidió apadrinar a 4 niños, compromiso que por 7 años motivó viajes desde su país para ayudar a más familias, hasta quedarse en esta tierra.

El amor por el prójimo y su decisión de venirse a Nicaragua, dejando comodidades, trabajo y familia lo atribuye a un mandato divino. “Creo que Dios me habló, Él me envió a Nicaragua”, señala Mantei, quien dio un giro a su vida con el propósito de ayudar a niños y jóvenes.

El matrimonio asegura que el Creador los unió con el propósito de servir, ya que su luna de miel se la ofrecieron a los damnificados del huracán Mitch de la zona de Bacacan y Tierra Colorada, en Matagalpa, donde donaron 35 casas, medicinas, alimentos, ropa y utensilios, con la ayuda de Nehemías.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí