Wilder Pérez R. [email protected]
Luego de la frenética victoria de los Guerreros de Nicaragua sobre los Tigres de Guatemala 26-0, al equipo pinolero sólo le bastará un juego para convertirse en uno de los protagonistas de la final, programada para febrero del próximo año.
La razón es sencilla. Los Guerreros han ganado a dos de sus tres contrincantes en la Liga Centroamericana de Fútbol Americano, y de ganar uno de sus dos compromisos contra El Salvador, lo cual es factible, no habría manera de sacar del encuentro decisivo a Nicaragua.
Hasta ahora los Guerreros son los únicos que marchan invictos en tres salidas.
Honduras, aún mejorando su balance de ganados y perdidos, a lo más que aspira es a un empate en el segundo lugar, sitio donde se ubicaría Nicaragua de ganar uno más. En ese caso, clasificarían los pinoleros debido a su balance de 2-0 en contra de los Troyanos hondureños.
Frente a los Tigres ya se tiene una victoria, y aún venciendo a los Guerreros en el próximo encuentro, tendrían que defender contra ellos el título obtenido el año pasado, considerando siempre su juego ganado contra los Jaguares de El Salvador.
Contra estos últimos, Nicaragua no tendría problemas aun perdiendo un partido, porque además de haberlos vencido en una ocasión, tendrían a favor un juego ganado en contra de sus verdugos guatemaltecos, que los vencieron en dos ocasiones.
Nicaragua, incluso, es líder en puntos a favor con un promedio de 52, en gran parte gracias a las blanqueadas, lujo que sólo los Guerreros se han dado y en dos oportunidades.
De manera que el juego clave para los Guerreros será el del próximo 1 de noviembre (es la última fecha estimada) en El Salvador. De ganarlo, tendrían ganado, de hecho, su pase a la final. Mientras, su representante Harold Sosa ya anunció que seguirán puliéndose en el aspecto técnico, que buen resultado les dio bajo del nuevo coach Chris Roa.