- Ortega y Alemán reconfirman
pacto y Obando queda en deuda con sandinistas
Consuelo Sandoval [email protected]
Los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas y Emmet Lang, fueron reelectos ayer en sus cargos de presidente y vicepresidente respectivamente en ese Poder del Estado, después de tres meses de crisis interna.
Rivas, reelecto ayer por unanimidad como presidente de ese Poder del Estado por tercer período consecutivo de un año, negó que haya asumido un compromiso con sus colegas para lograr su reelección, pero el magistrado Silvio Calderón se encargó de desmentirlo, asegurando que existe “un compromiso formal y serio para que la conducción del CSE” sea de forma colegiada.
La designación de Rivas reconfirmó el pacto original libero-sandinista entre Daniel Ortega y Arnoldo Alemán, los que esta semana sostuvieron conversaciones secretas para llegar a un acuerdo después que el cardenal Miguel Obando supuestamente intercediera ante el Frente Sandinista por el futuro de Rivas en el CSE.
Aunque Rivas considera una “falta de respeto” que se piense que ambas personalidades negociaron su situación, fuentes liberales bien informadas, aseguraron que el reelecto presidente del CSE, con anterioridad había acudido a Ortega para rogarle que le salvara de todas las acusaciones formuladas en su contra por sus colegas sandinistas ante la Contraloría, conseguir nuevamente el cargo y evitar que le impusieran una sanción penal por supuesto mal uso de los fondos estatales.
Rivas reconoció que se ha reunido en reiteradas ocasiones con Ortega, pero negó que le pidiera apoyo para reelegirse en el cargo.
“Yo no pido apoyo, aquí ha sido una decisión unánime del CSE en que el magistrado (Emmet) Lang y este servidor dirijamos el CSE”, expresó.
Y LLEGÓ EL COMANDANTE Y MANDÓ A PARAR
Los magistrados sandinistas, que durante meses fustigaron la administración de Rivas, lucieron cabizbajos porque al parecer cedieron a una decisión partidaria impuesta por un arreglo, que a diferencia del pacto original, introdujo como novedad el hecho que el cardenal Obando adquiriera una deuda política con los sandinistas.
El reelecto vicepresidente Lang, uno de los más críticos de lo que él llamó la “desastrosa” gestión administrativa de Rivas, no explicó el repentino cambio de posición frente a Rivas porque apenas pudo decir que el CSE, tiene que ser administrado apegado a derecho, la Constitución, la ley y los reglamentos internos.
SE SUBIRÁN EL SUELDO
Rivas confirmó que a solicitud del cuerpo colegiado, sus colegas Jorge Incer y José Miguel Córdoba, gestionaron ante el Ministerio de Hacienda, un incremento salarial para todos los magistrados quienes pretenden equiparar sus ingresos a los que devengan los ministros y viceministros.
Calderón explicó que suscribieron una solicitud para que el Ministerio de Hacienda les autorice el aumento salarial, alegando que “estamos muy por debajo y queremos que nuestro salario esté de manera transparente y que venga en el cheque fiscal porque aún está por debajo del resto de funcionarios”.
Informó que actualmente los magistrados propietarios devengan un salario mensual de 38,000 córdobas y pretenden que se incremente a 92,000 córdobas, considerando que “es un legítimo derecho que presentamos a Hacienda para equipararnos”.
Asumiendo que se excluyeran a los tres magistrados suplentes y que únicamente los siete propietarios devengarían los 92,000 córdobas mensuales en ingresos brutos, implicaría una erogación anual por el orden de 7,728,000 córdobas.
Esa cifra equivale al 8.5 por ciento de 90 millones de córdobas que propone el Ministerio de Hacienda como presupuesto del CSE, para el año 2003.
A esa erogación habría que agregarle los beneficios que reciben adicionalmente tales como vehículos, combustible, pago de conductores, secretarias, asistentes, asesores, entre otros.
LAS MEDIDAS DE RIVAS
El presidente del CSE, Roberto Rivas, estimó que con la elección de nuevas autoridades quedó superada la crisis institucional, pero no mencionó que desapareció el cargo de vocero que anteriormente ostentó su colega Silvio Calderón.
Dijo que promoverá la reestructuración del personal y que los parámetros que tomarán en consideración serán la antigüedad, capacidad profesional y técnica y la capacidad de pago de la institución.
Reconoció que el CSE recibe una partida presupuestaria mensual de 7.5 millones de córdobas para gastos operativos, sin embargo, esa suma es consumida en la planilla para el pago del personal.