Histórico fallo en Guatemala

Un militar condenado por el asesinato de la antropóloga Myrna Mack en 1990 Sergio de LeónAP GUATEMALA.- La batalla judicial que durante 12 años libró Helen Mack para esclarecer el asesinato de su hermana llegó a un punto culminante cuando un tribunal condenó a un militar como autor intelectual del crimen. El tribunal sentenció a […]

  • Un militar condenado por el asesinato de la antropóloga Myrna Mack en 1990

Sergio de LeónAP

GUATEMALA.- La batalla judicial que durante 12 años libró Helen Mack para esclarecer el asesinato de su hermana llegó a un punto culminante cuando un tribunal condenó a un militar como autor intelectual del crimen.

El tribunal sentenció a 30 años de cárcel al coronel Juan Valencia, quien, según el veredicto, ordenó a su subalterno el sargento Noel de Jesús Beteta que ejecutara a la antropóloga Myrna Mack, quien por sus investigaciones fue considerada como “enemiga interna del Estado”.

Beteta fue hallado culpable del hecho en 1993 y recibió una pena de 25 años de prisión.

Los otros dos enjuiciados con Valencia, el general Edgar Godoy y el coronel Juan Oliva, fueron absueltos. Los militares, ahora retirados, ocupaban jefaturas en el Estado Mayor Presidencial (EMP) el 11 de septiembre de 1990, día del crimen.

“Estoy parcialmente satisfecha, vamos a revisar la sentencia para ver cómo razonar la absolución de los otros procesados”, dijo Helen Mack tras escuchar la sentencia.

El viernes, añadió que “se hizo justicia a Guatemala… hay que reconocer el esfuerzo del tribunal, pero también hay que señalar que no analizaron la cadena de mando” que vincularía a los dos absueltos.

“La justicia llegó tarde, pero todo tiene su momento”, destacó.

De la misma manera, la hija de la asesinada, Lucrecia Hernández, opinó que “había indicios para condenar a los tres”. Los acusadores analizarán el dictamen para decidir si lo apelarán.

Para el abogado defensor de Valencia, Sergio Castro, el fallo “es injusto” y anunció, el viernes, que lo apelará.

El veredicto se sustenta en confesiones hechas por Beteta al reo Guillermo Lemus, quien las grabó. En éstas, Beteta dijo que Valencia le ordenó asesinar a la antropóloga, pero no implicó a los otros dos militares y por eso fueron absueltos.

La sentencia confirmó la hipótesis acusadora que el crimen de Mack tuvo móvil político, motivado por sus investigaciones de los devastadores efectos de las tácticas contra insurgentes del ejército en comunidades indígenas civiles.

Según Mack, su hermana fue enmarcada como “enemiga interna” al denunciar la paupérrima condición en la que vivían esas comunidades, que el ejército vinculaba con la guerrilla.

El veredicto considera que el EMP desarrolló todo un plan de inteligencia, vigilancia y persecución, que concluyó cuando Beteta le asestó 27 puñaladas a Mack.

“Se demostró que fue un crimen político y que hubo operaciones clandestinas cuando por años nos acusaron que eso era un invento”, expresó la hermana de Mack.

La defensa militar sostuvo que, en su trabajo, los procesados sólo protegían al entonces mandatario guatemalteco Vinicio Cerezo y negaron que el EMP se dedicara a operativos clandestinos.

La comunidad internacional aplaudió el fallo. La embajada estadounidense consideró el juicio como “un gran logro para la justicia”.  

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