- Funcionario advierte que las exportaciones están amenazadas por falta de fiscalización en la producción de alimentos
Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
Cualquier país del mundo podría parar un cargamento de productos alimenticios provenientes de Nicaragua en el caso de comprobar que la carga posee algún tipo de contaminante, situación que podría darse debido a que Nicaragua no está implementando en un 100 por ciento el codex alimentarius o código alimentario internacional.
Este código establece un compendio de normas alimentarias que son registradas y aceptadas a nivel internacional y está adscrito a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), pues está relacionado con la inocuidad (que no es dañino) de los alimentos que es una exigencia de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Durante la realización de un taller de entrenamiento a los miembros del Codex en Nicaragua sobre el manejo y uso de buenas prácticas agrícolas, Donaldo Picado, jefe del Departamento de Inocuidad Vegetal del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag–For), indicó que no hay un fondo asignado para cubrir la implementación de las buenas prácticas agrícolas.
“Este departamento tampoco cuenta con inspectores designados para esta actividad se está trabajando con técnicos de otras áreas. Y no tenemos recursos”.
Para Picado es un problema grave pues Nicaragua debería tener presupuesto y personal asignado para garantizar que la población a nivel nacional consuma alimentos seguros, libres de contaminantes y también confirmarlo en las exportaciones para evitar rechazos.
A pesar esto, Julio César Bendaña, director general de Competencia y Transparencia de Mercados del Ministerio de Fomento Industria y Comercio (Mific), indicó que ya existe en el país el Comité Nicaragüense del Código Alimentario (Conicodex) compuesto por instituciones del sector público y privado.
Este Comité tiene como objetivo implementar las acciones que adecuen los procesos de producción y consumo de alimentos a las normas internacionales del Codex (producción, manufactura, consumo y manejo de alimentos).
UN LOGRO
Julio César Bendaña, del Mific, asegura que existen logros aunque no se implemente el codex alimentario en un 100 por ciento. Uno de estos logros es la aplicación de las normas técnicas de cómo empacar o procesar productos del mar, “pues de no ser así no se hubiera penetrado al mercado europeo con estos productos”, advirtió.