Buscar alternativas de solución con la colaboración de la empresa privada es uno de los retos que se ha planteado la educación en Nicaragua y fue planteado en el seminario, “El papel social del empresario”, que realizó el Movimiento de Educación Popular Integral y de Promoción Social “Fe y Alegría”.
Felipe Pérez, catedrático del Incae, expuso a los presentes los beneficios que obtiene la empresa privada al colaborar con las organizaciones sin fines de lucro en la educación de la niñez, la juventud y la sociedad en general.
“Mejora la imagen de las empresas y su participación en el mercado; enriquece la cultura y valores filantrópicos. Además de la integridad de la empresa con su entorno”, dijo.
Pérez profundizó en los aspectos que deben guiar una colaboración exitosa entre la empresa privada y las organizaciones no gubernamentales, entre los que se destacan: el compromiso con la causa, creación de valores, buena comunicación y claridad de los propósitos.
Asimismo el padre Fernando Cardenal, director nacional de Fe y Alegría, dijo en su presentación que 900 mil niños, niñas y adolescentes no ingresaron al sistema educativo este año y que sólo el 52 por ciento termina el cuarto grado. También expresó que el 80 por ciento de los que concluyen primaria, continúan sus estudios de secundaria.
Cardenal destacó que Fe y Alegría ha contribuido a mejorar la calidad educativa en el país. Lo que se demuestra en los altos niveles alcanzados en las pruebas de lectura y escritura, los que están por encima de la media en Centroamérica. En los 22 centros educativos de dicha institución se ha mejorado la calidad de la enseñanza y aprendizaje y benefician a unos 10 mil estudiantes en seis departamentos del país.
Por su parte, Ramiro Ortiz, del Banco de la Producción, instó a los asistentes a contribuir con la obra. Y se comprometió a fortalecer la relación de la institución financiera con el organismo filantrópico. Al evento asistieron unos 40 empresarios y concluyó con un almuerzo presidido por la Junta Directiva de Fe y Alegría.