AP
GUATEMALA.- Una mujer fue liberada de las manos de una pareja de secuestradores que pretendían llevársela a una región cafetalera, y uno de los captores resultó ser un policía que portaba su arma de reglamento.
“Le doy gracias a Dios y a la Policía por haberme salvado”, dijo a periodistas la víctima, Mildred Letona, que logró ser rescatada ilesa de la balacera que ocurrió en medio de un cafetal de Suchitepéquez, unos 160 kilómetros al oeste de esta capital.
Un comunicado de la Policía emitido ayer confirmó que uno de los arrestados, Guillermo Orellana, de 23 años, es un policía que trabajaba en la sureña ciudad de Escuintla. El otro supuesto secuestrador es Absalón Barrera, de 43 años, quien resultó herido de bala en la acción policial.
El secuestro se registró el viernes en la mañana en la comunidad de San Lucas Tolimán, donde la víctima se encontraba en una ferretería propiedad de su familia, según el comunicado.
Los malhechores se comunicaron con la familia de Letona para exigirles el pago de más de 390,000 dólares a cambio de liberarla. Mientras tanto, se adentraron en una región de cafetales de Suchitepéquez, informó la Policía.
Una llamada anónima alertó a las autoridades sobre la presencia en el sector de dos hombres armados que llevaban a una mujer, por lo que iniciaron el rastreo hasta que dieron con los fugitivos y la plagiada.
“Cuando vieron pasar a los autopatrullas me agacharon y amenazaron con matarme si gritaba. Pero antes de que se retirara la Policía grité, y comenzó la balacera”, relató Letona.