Jimmy González, Jorge Avellán, Henry Roa y Edgard López, pilares del equipo de Nicaragua.

¿Batearemos en México?

Aún con un poder escaso, la pólvora parece suficiente Edgard Rodríguez C. [email protected] Whitey Herzog probó en Kansas City y luego en San Luis, que se ponía tener éxito en el béisbol aún sin tener que enviar la pelota sobre la cerca. “Nos encargamos de hacer el daño dentro del campo”, solía decir la “rata […]

  • Aún con un poder escaso, la pólvora parece suficiente

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Whitey Herzog probó en Kansas City y luego en San Luis, que se ponía tener éxito en el béisbol aún sin tener que enviar la pelota sobre la cerca.

“Nos encargamos de hacer el daño dentro del campo”, solía decir la “rata blanca”, artífice de los electrizantes Royals de 1980 y de los supersónicos Cardenales que en 1982, 1985 y 1987 fueron protagonistas en las Series Mundiales.

Herzog recurría a la velocidad de todos sus hombres para producir sin tener que recurrir al batazo de largo metraje, aunque George Brett y Hal McRae en Kansas City y George Hendricks con Keith Hernández en San Luis, de vez en cuando disparaban jonrones.

En nuestro medio, la Selección no se parece a los Cardenales o los Royals, pero ante la ausencia de fortaleza, tendrá que recurrirse a la velocidad para hacer estragos en la Serie de las Américas, donde se supone habrá pitcheo riguroso.

Ni siquiera en los años de Ernesto López y Pedro Selva, Nicaragua fue en equipo poderoso. Ha habido más bien, una mezcla de agresividad, sentido del momento y de vez en cuando un palo a la calle. Eso mismo se espera ahora del equipo.

¿DÓNDE HAY PODER?

El bateador de mayor fortaleza en nuestro club es Próspero González. Le sigue Norman Cardoze y un poco más atrás Marlon Abea. Henry Roa dispara jonrones de vez en cuando, pero el punch no es su fuerte.

Así las cosas, Nicaragua se va a defender con la precisión y agresividad de Edgard López, Jimmy González, Danilo Sotelo y Yáder Hodgson. El principal productor de carreras debe volver a ser Henry Roa, nuestro mejor elemento en la alineación.

Sin embargo, si se consigue un trabajo articulado entre todos ellos, más Eduardo Romero, uno de los bateadores más respetables de nuestro béisbol, el pitcheo dispondrá del respaldo necesario para hacerse sentir y darle forma a las ilusiones que nos llevan a México.

Una pérdida sensible es Sandy Moreno. Su trabajo en China ante un pitcheo exigente, resultó de lo mejor en medio de las dificultades. Fue un hombre agresivo, desestabilizador del contrario y veloz en los senderos. Vamos a ver si Edgard logra hacerlo mejor ahora.

Con todo y eso que no tenemos punch, si contamos con la cuota de pólvora necesaria como para producir. Entre los artilleros nicas hay experiencia, habilidad y valentía. Los muchachos no se intimidan y deben echar los restos para asegurar el viaje al Mundial.   

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