Jorge Solórzano Flores
A pesar de que le había cancelado mis impuestos de bienes inmuebles del año 2000 a la Alcaldía de Managua, en la Alcaldía de Ciudad Sandino insistieron en que se los debía a ellos.
Quiero aclarar que la Alcaldía de Managua me hizo el cobro normal anual, y por esta razón les cancelé a ellos. Habiéndoles demostrado que estaba solvente, no tuvieron más que aceptar mi obligación del año 2000.
Pero respecto a los impuestos del año 2001, hice un arreglo de pago y el primero lo efectué en marzo de 2002, cancelando el 50 por ciento de los impuestos. El 28 de junio hice el segundo pago por el 25 por ciento, y debido a la situación por la que atravesamos todos en el país me vi obligado a cancelar hasta el 22 de agosto de este mismo año, en vez del 30 de junio (fecha tope), quedando actualmente solvente.
El 4 de septiembre de este año, 13 días después de haber cancelado mis nuevas obligaciones anuales con la Alcaldía de Ciudad Sandino, recibo una notificación del Sr. Miguel Castrillo Téllez (asesor legal) en la cual dice que ya agotaron por la vía administrativa para el cumplimiento de mis obligaciones tributarias con la Municipalidad y que debo pagar un 10 por ciento de multa por cada mes de retraso. Y se me previene que puedo incurrir en desacato y que me podrían multar hasta por un millón de córdobas.
Es un abuso y un acoso. A nadie le gusta pagar impuestos y mucho menos que después de que los canceló se los estén cobrando nuevamente.