La importación de semillas certificadas se ha reducido 30 por ciento a partir del establecimiento del programa de mejoramiento de semillas que concluirá el lunes.

Promesa concluye operaciones

Proyecto de Mejoramiento de Semillas (Promesa) finaliza actividades después de cuatro años de establecido Oferta de semillas mejoradas creció de tres a siete millones de dólares Leslie Nicolás [email protected] Después de cuatro años de estar trabajando en el incremento de la oferta de semillas para pequeños productores en el país el Proyecto de Mejoramiento de […]

  • Proyecto de Mejoramiento de Semillas (Promesa) finaliza actividades después de cuatro años de establecido
  • Oferta de semillas mejoradas creció de tres a siete millones de dólares

Leslie Nicolás [email protected]

Después de cuatro años de estar trabajando en el incremento de la oferta de semillas para pequeños productores en el país el Proyecto de Mejoramiento de Semillas (Promesa) cerrará operaciones este próximo 30 de septiembre, dejando pendiente el establecimiento de planes de comercialización.

Promesa inició operaciones en 1998 con el fin de apoyar el fortalecimiento institucional del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag–For) y lograr un incremento en el uso de la semilla mejorada, así como en la consolidación de las asociaciones de productores de semillas.

El proyecto surge con la firma de un convenio firmado en ese entonces entre los Estados Unidos representado por la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) y el Gobierno de Nicaragua representado por el Mag-For.

Julio Munguía Sandoval, director nacional de Promesa, explicó que esta organización ha venido trabajando desde su creación en el aumento de la oferta de semillas mejoradas para los pequeños y medianos productores. Prueba de ello, según Munguía, es que cuando el proyecto inició existía una oferta valorada en tres millones de dólares en semillas mejoradas, hoy en día este mismo mercado cuenta con siete millones de dólares en semillas.

Datos de Promesa demuestran que Nicaragua importaba el 90 por ciento de la semilla de sorgo que consumía. Hoy esta importación se ha reducido, a un 60 por ciento de semilla para consumo nacional.

UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

Para Álvaro Fiallos, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (Unag), el hecho de que Promesa cierre el programa da lugar a un vacío en lo que concierne a la capacitación en el mejoramiento de la semilla.

Pues explica que Promesa trabajó “de cerca” con la Unag en la creación de Agronegocios, S.A. (Agronecsa), empresa comercializadora de granos.

“Ellos nos facilitaron la asesoría para que esta empresa —Agronecsa— comenzara a funcionar y nos ayudaron a conseguir recursos financieros”, dijo Fiallos.

Para el presidente de la Unag, Promesa debió haberse quedado en el país “un poco más” para consolidar el sistema de producción de semillas. Puesto que la certificación de semilla es una línea especializada que requiere del apoyo técnico de instituciones como Promesa, señaló Fiallos.

La Unag con el apoyo de Promesa y a través de Agronecsa logró en cuatro años beneficiar aproximadamente unos 300 campesinos agricultores.

Fiallos explicó que ellos trabajaron con Promesa en la producción de semilla mejorada en frijol, y maíz fundamentalmente. Aunque también produjeron semilla para el cultivo del sorgo y el arroz.

Fiallos catalogó como positivas las tareas realizadas por Promesa, opinión que no es compartida por Julio Sánchez, coordinador de seguridad alimentaria del Centro Humboldt, que opina que Promesa “nunca” dejó claro el hecho de qué papel jugaba con respecto a los productos transgénicos.

“En este sentido podría decir que siempre estaban desinformando a la población pues no daban datos parciales, siempre se inclinaron más hacia el uso de transgénicos”, dijo Sánchez.

Sánchez alegó que Promesa en todo momento fomentó el uso de semillas mejoradas que no eran criollas u originarias del país, lo que él consideró un error, pues a su juicio debieron haber fomentado entre los productores la producción de semillas criollas nicaragüenses, agregó Sánchez.

VARIEDADES AUMENTARON

Para Julio Munguía Sandoval, director nacional de Promesa, el hecho de que el proyecto de Promesa haya aumentado el número de variedades registradas y certificadas es uno de los principales logros.

-Actualmente el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) tiene registrada 12 variedades de semillas certificadas.

-Por otro lado Promesa fomentó el uso de híbridos de maíz entre los pequeños productores, con las cuales pudieron lograr elevar sus rendimientos productivos.

-Munguía señala que a pesar que el proyecto cierra se hace necesario darle seguimiento a muchas tareas inconclusas. “Por ejemplo queda pendiente, el derecho de protección de variedades vegetales hay que dar continuidad al marco regulatorio para los transgénicos”.

-Actualmente en Nicaragua no existe una normativa que regule el ingreso de estos productos al mercado nacional.  

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