Roberto Amador Narvá[email protected]
La homilía de la víbora se hace realidad y el ex presidente Alemán se olvida que quien primero la recogió cuando estaba ya tirada a la orilla del camino político fue él, la protegió, la llevó a su casa, le dio de comer, beber, impidió que fuera desaforada y respondiera por las acusaciones de Zoilamérica, en fin, le dio todo el calor y la fuerza que necesitaba para darle la mordida de la que se lamenta hoy.